jueves, 3 de septiembre de 2020
martes, 2 de junio de 2020
Las edades
Las
edades
Por
Alberto Baquero Nariño
Cuando el llanerazo araucano Rubén Camejo
cumplió 43 años en 1991, su esposa Nelsa Baquero exclamó llorosa…primo, primo... “Rubén se
puso viejo; ojalá que mi Dios me lo deje unos años más”. Pensé que esa
expresión era un tanto insólita dado el vigor que en esa época tenía aquel
juglar; pero a pocos me di cuenta que en Arauca el rasero para medir la vigencia de
los hombres es la posibilidad para montar a caballo en el trabajo de llano, en jornadas de sol a sol; tal es
el oficio principal, la marca ancestral, la heredad.
A Rubén, un excelso mamador de gallo, como a todos los mero machos que vamos entrando en años, nos preocupa el
temple de la herramienta principal y por ello, a los de confianza, él les pregunta
con sorna maliciosa… “¿cuñao, anda brioso su mocho viejo”?
En la medida en que sucede el fenómeno
del crecimiento de ciudades –pensé- la sociedad maduraría para ver a su gente
en dimensiones diferentes a la del tiempo que corroe pieles y huesos, si la
mirada colectiva le pudiese otorgar a cada quien un lugar sustantivo, según el
mérito familiar, la presencia cultural, la prestancia social o la profesión y el
oficio dignamente ejercidos. Pero de eso tan bueno no dan.
Se sabe que en la angustia medieval cuando
la esperanza de vida de los humanos era apenas de 35 años, se intentó crear la
piedra filosofal para buscar la juventud eterna y los reyes y aristócratas encomendaron a los orates tamaña
tarea que los alquimistas encriptaron; sus hallazgos los colocaron a manera
de emblemas esotéricos en las monumentales catedrales de Nuestra Señora de
París, de Milán, de Brujas o de Zagreb.
Pero en cambio por estos lares hasta los
tahúres ruinosos aparentan ser consejeros eficaces de las más hermosas y
elegantes damas que casualmente caen en su charla sobre algún galán de marras…
“Vea mija… a una mujer tan bella y de tanta alcurnia como tú, no le queda bien salir
con ese viejo cacreco. Usted tan linda y joven –agrega mirándole las piernotas-
puede conseguir a quien sumercé, mamacita buenona le ponga el ojo”.
Pululan las consejeras oficiosas que hacen juicio sobre la edad del pretendiente ajeno por pura envidia con las otras, porque ellas no pueden hacer el amor con su tarzán, como cuando Fermina Daza y Florentino Ariza en “El amor en los tiempos del cólera” de Gabo, decidieron entregarse con el esfuerzo sumo de sus 90 años a la ruin y deliciosa pasión, cuando todo aquello estaba muerto, pero que ellos creían que el amor, aquel amor eterno era capaz de resucitar el temple. Florentino solía decir en otra época, cuando llevaba la cuenta de sus más de ochocientos polvos tristes, como los llamaba... "No hay mejor pasión que la de estrenar culo".
Pululan las consejeras oficiosas que hacen juicio sobre la edad del pretendiente ajeno por pura envidia con las otras, porque ellas no pueden hacer el amor con su tarzán, como cuando Fermina Daza y Florentino Ariza en “El amor en los tiempos del cólera” de Gabo, decidieron entregarse con el esfuerzo sumo de sus 90 años a la ruin y deliciosa pasión, cuando todo aquello estaba muerto, pero que ellos creían que el amor, aquel amor eterno era capaz de resucitar el temple. Florentino solía decir en otra época, cuando llevaba la cuenta de sus más de ochocientos polvos tristes, como los llamaba... "No hay mejor pasión que la de estrenar culo".
Caminar por la calle con cultores de la
identidad y la pertenencia ancestral que cargan los años a cuestas, causa la
conseja ruin de ciertos vagos que coincide extrañamente con el decir de damas
de pretendida alcurnia que comentan… “Allá anda el Concilio de Trento, que duró
varios siglos”.
Ser consejero de casamenteras con
pretendiente mayor es una vaina porque hay la tentación de echar los perros y les dicen… “En
los oficios se pasa a la reserva muy pronto; pero los hombres de letras como
yo, bomboncito rico, adquirimos vigencia con el tiempo”.
Hierbe todavía la feroz y morbosa envidia que causó el arrejunte del nobel y bien plantado Mario Vargas Llosa cuando se casó a sus 80 años con esa mamazota espléndida de Isabel Presley de 69 -qué número para cábalas- porque a pesar de los pronósticos, parece que el peruano le halló bastantes veces el fondo donde ella escondía algún tesoro.
Yo le decía al loco Rubén -el papaupa del coleo güesiao- que yo soy un potro relancino cuando estoy con mi potrica zaina. Pero quiero contarles una infidencia y, espero que no la divulguen... A mí me toca barajustar con música, joropo amacizao y carreta fluida para que en la faena de enjaerzar a una hermosa yegua entrenada o a una potra cimarrona, para que ellas me paren bolas. De lo contrario, me desdeñan y ni siquiera me miran aunque sea un poquito.
Por ello, a consejeras, tahúres y lambones del amor les digo... !A mí, si a mí, por favor no me jodan!
viernes, 15 de mayo de 2020
San Pascual Baylón en Cuarentena
Alberto Baquero Nariño
Este sábado 16 de mayo celebraremos en Villavicencio el San Pascual Baylón de manera virtual. La "Princesa Achagua" Nancy Espinel con un combo de cultores, lo viene liderando por estas calendas desde hace más de dos décadas. Le hemos dado a este ritual pagano todas las connotaciones telúricas, a partir de la indumentaria tradicional del Llano, las viandas, las rogativas a San Pascual entronizado en hermoso altar que rodeamos sin darle la espalda, para luego ir al joropo con aires relancinos que se interrupen cuando alguien exclama "Letanía, Letanía" y zapateo ventiao toda la noche hasta que el tobillo aguante. Tanto la rogativa como la letania que riman de manera consonante, llevan mensaje, humor fino y exaltación a la llaneridad.
Para ésta ocasión se hará la trasmisión en directo para que los amigos de estas expresiones de la cultura popular llanera con sus arraigos pueblerinos la puedan degustar. Somo más de medio centenar de sanpascualeros que estaremos conectados por la plataforma zoom, a partir de las 7:00 p.m., para que cada quien haga sus rogativas e intervenga a lo largo de la ceremonia con letanias, mientra se bailan golpes relancinos hasta el lunes.
La virtualidad -a cargo de Santiago Caballero- no cambia nada más que el sitio de reunión, el cual será en sendas viviendas de los contertulios, donde estarán vestidos a la usanza llanera, bebiendo miche, comiendo los exquisitos platos del fogón criollo y compartiendo este rato feliz y de añoranza por aquellos amigos que partieron. Los abrazos, los guardamos para cuando pase el chubasco.
sábado, 17 de febrero de 2018
turismo científico
Turismo
científico
Héctor Rojas Erazo describe la
desasón que causan las hordas de turistas en España. Anota, que eso se lo
ganaron los españoles al permitir ese desborde[abn1] en el magma espeso de drogas, prostitución y
crímenes.
El turismo es un reglón dinámico
que tiene que liberarse del afán mercantilista de operadores y consumidores
carentes de ética, al causar destrozos y contaminación, lo cual deja huellas
irreparables en humanos, flora y fauna de los lugares visitados.
El paso de camperos por el lecho
de Caño Cristales enciende alertas al igual que la chichonera al Pauto que pasó
de ser un paseo telúrico a una burda orgía. Nada deja a los pobladores.
El suceso de la Vereda del Carmen
ocurre por esa desbandada al pasar por los puentes colgantes promovidos por el
gobierno, sin medir la carga que éstos pueden resistir o el peligro de hacer
piruetas sobre ellos o la avidez del operador por vender boletas.
En el turismo científico
prima el conocimiento bajo la égida de sabedores en la preservación del patrimonio.
domingo, 14 de mayo de 2017
Taller el pensador
Taller el Pensador
Alberto Baquero Nariño
Este
taller de Miguel Roa y de Hair Leal situado en el tercer piso del edificio
esquinero del hermoso paraje de los Cuatro Parques, arriba de la glorieta de la
Grama, fungió como lugar de tertulias a dónde íbamos con Alfredo Ojeda, quien
citaba a Omar Jayam...”el ayer dispuso del hoy la suerte triste”; el Tigre era
un auténtico pensador y gestor de la trompilicitud.
Las nenas
del primer piso de jueves a sábado se ganaban la vida; los otros días dormían y
se arreglaban para la consulta del miércoles con el Tigre -su galeno- quien les
exigía que llegaran limpias y elegantes; les decía que Jaime Álvarez Gutiérrez
escribió un libro titulado...“las putas también van al cielo”. Nosotros íbamos
a jugar con el destino.
Aquel
pictórico ambiente tejió un singular pacto putañero durante las auscultaciones
felinas. Tal vínculo el Tigre lo mantuvo intacto hasta abril de 2016 en el
“Buchiquín de Biló”, mientras repetía entre sollozos “me moriré en París con
aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo”.
jueves, 9 de marzo de 2017
La memoria: otra víctima
La
Memoria: otra víctima
Uno de los proyectos aprobados por el Consejo de Patrimonio y
Coordinado por el Instituto de Cultura del Meta, presenta su informe titulado “El
Castillo, la Arquitectura Ausente”, en una bella Revista dirigida por la
arquitecta Ángela Perilla.
En 1954 llegan al Alto Ariari campesinos de la Región Andina que huyen
de la violencia 1948-1953; los tolimenses marchan ante la persecución del ejército
y de la policía chulavita con pájaros (sicarios) a su servicio. En 1976 se erige
en municipio.
Las FARC llegan en 1985 con los frentes 26 y 63 y la “Mano Negra” en
1987. Allí la guerra llega al clímax entre 2002 y 2008; son 6.017 expulsados
por el Bloque Centauros de la AUC, apoyados por el Batallón 21 Vargas para
borrar del mapa a la UP que gana las elecciones en 1986, luego de Los Acuerdos
de la Uribe en 1984.
En 2010 el clima sociopolítico mejora y se contrata por once mil
millones para construir el Parque de la Memoria., que hoy es otra víctima. con
el centro destruido, ya no por la guerra sino por el contratista rufián y el
desdén al parecer doloso de la AIM.
Economista,
escritor
sábado, 25 de febrero de 2017
PRÓLOGO A “CRÓNICAS DE LA VIOLENCIA EN LOS LLANOS”
AVATARES DE LA GUERRA PRÓLOGO AL LIBRO
PRÓLOGO DEL TIGRE A "CRÓNICAS DE LA VIOLENCIA EN LOS LLANOS"
LIBRO DE ALBERTO BAQUERO NARIÑO
Por Diego Alfredo Ojeda
Awad[1]
Tu
visita a Barbatuscas este 27 de mayo de 2016, en los instantes en que ando un
poco averiado, me conmueve al recordar hermosos momentos. Por eso lloro. Cuando
escribiste el “Alegato Histórico del Llano”, que nos leíste aquí mismo debajo
de aquel inmenso árbol al atardecer del 31 de diciembre de 1988 a Alfonso
Gutiérrez Méndez y a mí, eso me rasgó el alma y creo que se tatuó en mi corazón.
Habías comenzado a escribirlo el 27 de ese mes cuando relatábamos esa
infortunada afrenta en la Tienda Baquero, abajo del Parque Infantil, que fue el
artero destierro de Julio Daniel, ordenado de viva voz por el “Botracio”. Y tú
más que nadie Alcaraván -como te dice con aprecio Beatriz Elena- sabes cuánto
quise al poeta y lo mucho que rezamos con angustia los poemas esa vez por su
partida. Por eso tenemos la obligación de relatar los avatares de la guerra.
También
recuerdo, Alberto, cuando escribías siendo Rector de Unillanos por allá en los
días aciagos del 87, el libro “Alcaravanidad: Escabrosa Esperanza”, cuyos
borradores los comentábamos cada semana con Bernardo García, Julio Daniel
Chaparro y Germán Pinto, porque hablar de las Libertades Públicas, en el fragor
de la masacre de los miembros de la Unión Patriótica, era casi que colgarse una
lápida en el culo.
Cada
palabra había que colocarla con pinzas. Cundía el miedo, había rumor del
silencio, que nosotros conjurábamos con el arte mientras soñábamos con “Zingar
o el amor de los alcaravanes” que ilustró Hair, porque éstos, éramos nosotros. La
hiel del “Botracio” y de sus letales testaferros nunca nos pudo sofocar.
Por
esos días soportábamos en Unillanos las arremetidas de los godos bajo la batuta
del profesor guamaluno Fabio Garavito Neira, porque yo –el Tigre- era un
exguerrillero reinsertado por Belisario Betancur como eco de “Los Acuerdos de la Uribe” en 1984; él sabía
que como médico en el Hospital de Guamal obtuve reconocimiento ciudadano y me
eligieron como Concejal por el Partido Conservador. Según él nunca abandoné a
la guerrilla, lo cual era ponerme en la mira de los paracos.
En
mi desempeño como Jefe de Bienestar Universitario de Unillanos emprendimos con
tu decidido apoyo un interesante programa de extensión universitaria que
titulamos “La Toma de los Pueblos”, que no era otra cosa que acercarnos al
entorno territorial con profesores y estudiantes para prestar servicios de
enfermería, exámenes de suelos o atención de animales por veterinarios, para beneficio
de los pobladores; mientras tanto agenciábamos otros programas académicos en
las instancias cívicas o gubernamentales y los alumnos competían en fútbol y
basquetbol femenino. Pero la caverna nos sopesó como rivales de la politiquería
parroquial.
Cuando
me reúno -Alberto- con mis hermanos en casa de Mamá les cuento nuestros
coloquios domingueros y cómo fueron saliendo una a una “Las Tertulias del Tigre
y el Alcaraván” que publicabas cada semana en Llano 7días y que fueron alrededor
de 50, las cuales escribiste después de nuestros desayunos, en los cuales
siempre tratábamos temas trascendentes de la gente, de los sucesos
sociopolíticos y de la indescifrable trompilicitud. Esos coloquios fueron instantes
telúricos y reflexivos. Otto Gerardo Salazar de vez en cuando iba con todo su
ajuar ciclístico y en su mochila traía munición de boca.
Estas
crónicas para la cual me grabas este prólogo -según me cuentas- reúnen sucesos sobre
los cuales tienes una información vivencial o de la que fuiste de alguna manera
testigo próximo, lo cual es esencial en cada coyuntura política o para la
eventualidad testimonial literaria. Yo lo hubiera hecho pero mi dialéctica reposa
más en el verbo que en la letra. Tú sabes que hablando mierda me defiendo.
Alberto,
siempre quise que los cultores fueran más allá de sus creaciones y que pudieran
retratar los momentos relevantes, las acciones sublimes o los sucesos nimios del
acontecer. Poco concibo al creador del arte y de la literatura como un simple
amanuense descriptivo castrado de abstracciones analíticas. Pero los he
acompañado y admirado quizá con la inútil esperanza de ver plasmado tan
conspicuo horizonte.
Si
estas crónicas tuyas retratan de alguna manera, nuestro rudo acontecer contado
con la magia de la pluma que vierte bálsamo en dolorosas heridas purulentas y,
sirven para develar que el umbral en que estamos es un tremendo caos, es
probable que se emprendan rumbos hacia escenarios convivenciales, los cuales
hemos luchado desde trincheras y en los estrados vehementes. Hemos demostrado
en nuestro pequeño y amplio territorio que tuvimos la capacidad de vivir a plenitud.
Quiero
finalizar con los alcaloides, porque insisto que es torpe e inocua la guerra contra
esos cultivos ya que su comercio es agenciado por las superpotencias económicas,
donde tienen sede las industrias químicas que producen medicamentos que
compiten con la apetecida cocaína. Los mercaderes de la muerte están ligados al
tráfico subrepticio, dado que venden armas para alimentar todos los conflictos
en el mundo y éste, es una tolvanera que nos asesina.
He
presentado mis investigaciones científicas sobre la cocaína y la marihuana en tres
Simposios Internacionales de Historia Colombo-Venezolanos y en la Fundación
Bolivariana en Bogotá, con el fin de salir de ese infernal círculo vicioso de
su persecución, lo cual es un absurdo porque es una agroindustria que por
efectos de la competencia desleal, ha sido satanizada. Pruebo, como tú lo
sabes, que estos psicotrópicos si se consumen limpios, son menos dañinos que
cualquier droga química, ésta sí ensuciada con sustancias teratogénicas que
además causan mortífera dependencia, como se ha probado.
Te
invité varias veces a que compartieras tu soledad con la mía, acá en mi casa y
cada loro en su estaca, pero entendí tu independencia que te importa -como al
Tigre- más que la aparente comodidad urbana. Ambos necesitamos el campo, un
perro fiel, el canto de las aves, el rumor del viento y el calor de la familia
o la voz cariñosa de los amigos que de cuando en cuando nos visitan.
Hice
varias convocatorias telúricas e imprimí invitaciones para pasar un buen rato
en Barbatuscas, con sancocho a la orilla del río y bastante pola y guaro para narrar
la vida, buscando el alma del agua. Recuerdo una en la que transcribí un
fragmento del poeta uruguayo Mario Benedetti “No te rindas”. Y otra, que tú
hiciste para mi primera resurrección.
Después
de las sedes del “Taller el Pensador” en el barrio 7 de Agosto con el pintor
Hair Leal y la de Miguel Roa Iregui y Hair en el Tríángulo, lugar de los cuatro
parques a donde recurríamos para encontrarnos, mantuve con obsesión la idea de
tener un lugar que convocara a los amigos y por ello abrí “El Mago de Lublín”
(un polaco coleccionador de mujeres y aventuras), arriba del Parque de los
Estudiantes, “Blas de Lezo” (Almirante español de buena estampa a quien le
faltaba una pierna), arriba del Parque Infantil y “El Buchiquín de Biló” (en
remembranza de una inquietante bailarina brasilera), a espaldas de la demolida
Plaza de San Isidro. En el Buchiquín curé muchos enfermos y, mientras ahogaba
mis penas, atendí a mis amigos, tracé vínculos amables con la gente del pueblo como
Noé Tirado Rico y Ventura con su estupenda familia y, atendí con juramento
hipocrático a esas sufridas y hermosas mujeres de la vida.
A
todos en cada Navidad, les ofrecí un opíparo sancocho de tres carnes, dos o tres
galletas y un par de vasos grandes llenos de vino. Brindé siempre con ellos por
un mejor amanecer y luego partía para Barbatuscas a rumiar los estupendos
aunque tristes anclajes de la soledad.
Saludo
tu nuevo libro y te abrazo, Alcaraván,
Diego Alfredo Ojeda Awad
“El Tigre”
Finca Barbatuscas, Villavicencio,
Meta, mayo 27 de 2016
[1]
Médico Cirujano, Especialista en
Desarrollo y Científico Social conocido en Villavicencio como “El Tigre”.
Estimuló la creación pictórica, escultórica y literaria durante los últimos 40
años. Con el autor de estas crónicas mantuvo un continuo intercambio de ideas
sobre las convulsiones sociales que vivimos. Bajo su luz escribí “Las Tertulias
del Tigre y el Alcaraván. Veinte días antes de su viaje al infinito, le grabé en
su finca Barbatuscas en presencia de Leoncico III, su perro fiel, el prólogo
para este libro.
domingo, 19 de febrero de 2017
Petroleras eficaces
Petroleras eficaces Por Alberto Baquero Nariño
Este
sector que despilfarra a manotadas no tiene otra opción que aterrizar. Se han
dado cuenta todos de su desastre gerencial y su deber de ser eficaces tecnológica, administrativa y
financieramente.
Deciden
realizar soluciones simples: contratar directamente mano de obra local, reducir
la conflictividad y eliminar malas prácticas laborales; ingenieros y directivos
tienen que movilizarse en sus propios vehículos; cumplir con la consulta previa
evita contratar antropólogos y abogados para engañar a las comunidades, lo cual
acarrea costosos líos permanentes.
Son
onerosos los fastuosos edificios en Bogotá para sobornar al alto gobierno
nacional, adquirir canonjías y patrocinar torneos de golf para sibaritas
capitalinos. Hoy lo sopesan como gasto inoficioso que propicia ausencia directiva "in situ" de todo el proceso que impide cumplir plazos, trepa los costos y fractura
las conveniencias sociales y ambientales.
¿Será
posible tanta belleza?
miércoles, 27 de julio de 2016
Condecoración a Alberto Baquero Nariño de la Asamblea del Meta, EL VIERNES 29 de julio 2016
Condecoración a Alberto Baquero Nariño de la Asamblea del Meta, EL VIERNES 29 de julio 2016, 10:30 a.m. Su presencia es aliciente para mi labor.
DATOS
DE ALBERTO BAQUERO NARINO
Economista, historiador y
escritor. Presidente de la Academia de Historia del Meta.
Desempeño
profesional: Asesor del Programa BID-UN (1971-1973), Director
de Relaciones Industriales ETB, Investigaciones Financieras de la ETB
(1974-1982), Director de la Escuela de Capacitación de la Contraloría General
de la República de Colombia (1983-1985), Rector de la Universidad de los Llanos
(1986-1988), Director del Plan Regional de Desarrollo, CORPES ORINOQUIA,
1990-1991, Secretario de Planeación de Arauca 1999-2000), Consultor del
Convenio Organización de Estados Iberoamericanos-ESAP, para el Plan de
Desarrollo del Guaviare 2001-2003, Asesor de Planeación de UNILLANOS
(2003-2010), Consultor de la Maestría en Gestión Ambiental, Unillanos
2013-2015.
Libros publicados sobre la
cultura llanera
1. Joropo: Identidad Llanera
(Proceso cultural de las comunidades del Orinoco (1990)
2. Diáspora de identidades y
pertenencias (El quehacer de la cultura) (2005)
3. Caminos Polvorientos (De
juglares y hechizos) (2003)
4. Alcaravanidad: escabrosa
esperanza (Libertades Públicas en los Llanos) (1988)
5. Atavismo y Taumaturgia: Cosmos
del Diosonamuto (2007)
6. Un sueño de alcaraván (2004)
7. La Tigritud, sendero de la
Alcaravanidad (1990)
8. Colombia: De la Invasión, a la
República Señorial (1987)
9. Villavicencio: El Caso llanero
(Desarrollo regional) (2005).
10. Llanerías del Joropo (2014)
BANDOLAS
DE VAQUERIA 2003
alberto.baquero81@gmail.com CELULAR:
311 231 45 04
lunes, 23 de mayo de 2016
Caminos Polvorientos
Caminos Polvorientos Libro de Alberto Baquero Narino
Este libro se encuentra en el motor de búsqueda Amazon, Lo abren y escriban Caminos Polvorientos. Se puede leer el Prologo del historiador y filosofo Venezolano, Adolfo Rodriguez. Luego, los invito a comprar el libro.
Att. Alberto
Este libro se encuentra en el motor de búsqueda Amazon, Lo abren y escriban Caminos Polvorientos. Se puede leer el Prologo del historiador y filosofo Venezolano, Adolfo Rodriguez. Luego, los invito a comprar el libro.
Att. Alberto
Reporteros de Paz
Reporteros de Paz Alberto Baquero Nariño
La periodista Elizabeth Pérez asistió
el 3 de mayo al Foro de la ONU en el “Día Mundial de la Libertad de Prensa” y leyó un párrafo
de mi libro “Alcaravanidad: escabrosa esperanza”; comentó sobre la vigencia de
aquel análisis.
Aludió al Taller de Intelectuales
que actúa durante la génesis de este libro en 1987; tal núcleo lo integramos Bernardo
García, Alfredo Ojeda, Germán Pinto (q.e.p.d.) y yo, en ese tiempo Rector de Unillanos.
La ONU acoge la idea de Elizabeth
para realizar en agosto de 2016 el curso de Reporteros de Paz, en vez del ya
conocido e inocuo curso de Corresponsal de Guerra.
La escasa dosis reflexiva de los
bandos en 2016 genera un clima que exacerba el fanatismo, en una peligrosa regresión
a la aterradora época de la violencia partidista de los años “sin cuenta”.
Alcaravanidad alude al grado de restricción
de las libertades públicas en Los Llanos,
elaborado con el método e indicadores del periódico “La Libertad en el Mundo” que lo apliqué
en 1982 en Centro América para el Secretariado Profesional Internacional de la Enseñanza
SPIE.
lunes, 2 de mayo de 2016
El ciclo económico
El
ciclo económico Alberto Baquero Nariño
El Ciclo Largo de la Economía es
cada vez más breve: el feudalismo dura un milenio; el capitalismo lleva siglo y
medio; el comunismo dura en la URSS menos de un siglo y en Cuba lleva cincuenta;
la guerra fría entre los imperios alcanza ochenta; nuestra monarquía civil que
iza una falaz democracia, lleva siglo y medio.
El Ciclo tiene momentos donde
manda un metal o un producto sea café, té, marfil o pieles; el momento del petróleo pendula
durante un siglo y rompe las proyecciones hechas en 2010 con US$99/barril.
El imperio es quien exporta los
momentos ascendentes y recesivos del ciclo, a través de manipular los precios
de productos estratégicos y las tasas de cambio. La crisis en esta segunda década del siglo XXI es
causada por la escalada alcista del dólar promovida por el gobierno para favorecer a unos cuantos exportadores y, la reducción drástica del
precio del barril en 2015.
Pero ello alejó clientes y
turistas de USA; ante tal realidad se incrementa el precio del petróleo y baja la tasa de cambio en dólares;
no obstante nos clavan otra reforma tributaria y suben los precios de los
combustibles, con el pretexto del escenario alcista del petróleo.
jueves, 10 de marzo de 2016
Paraquat en la altillanura
Paraquat en la altillanura Por Alberto Baquero Narino
Después de la II Guerra Mundial se
fumiga con DDT (Muller 1939) contra el tifo y la malaria. Rachel Carson
denuncia (1962) que es cancerígeno. Luego (1977) se asperja con Paraquat en la
Sierra Nevada de Santa Marta contra la marihuana, veneno prohibido por ser nocivo para la población de
USA, adicta desde los 60. La erradicación de psicotrópicos en el exterior la reinicia Ronald Regan en 1984.
Al fin de la guerra fría en 1990
surgen las Empresas Militares Privadas gringas, operadoras del Plan Colombia
(2001), quienes se maman el 90% de los US$7.500 millones asignados, para erradicar
cultivos de coca. Este Plan mitiga el desempleo en USA, nutre el mercado de la
muerte y ha sido inocuo en la erradicación del cultivo de coca.
El patólogo Pedro Eslava
constata el actual uso de Paraquat –agenciado por la empresa suiza Syngenta en
la fumigación de plantaciones, veneno que el viento esparce por sabanas,
bosques nativos y cuerpos de agua. Comprueba el científico que la afectación es
grave en el río Cumachao (cabeceras del Tomo), donde peces y organismos
acuáticos de todas las especies, sufren severas lesiones pulmonares y de la
piel. Igual ocurre con bovinos, lo cual se expondrá en el Congreso de Toxicología
a realizarse el 26 y 27 de mayo en Villavicencio.
lunes, 29 de febrero de 2016
Sábado Santo: ¡A quebrar la olla!
Sábado Santo: ¡A quebrar la
olla!
Alberto Baquero Narino
Para los llaneros, como en otras culturas,
hay días sacros en que se enarbolan ritos y ayunos. Veamos: Quebrar la olla desde
Arauca hasta el Guárico al fin de la veda, el mes del Ramadán de los árabes, la
Natividad Cristiana, el Samhein de los Celtas, el Anasara de los bereberes
argelinos y marroquíes. Si se trasciende lo coyuntural, se adquiere valor
patrimonial. Son romerías, carnavales, gastronomía, artesanías, pólvora y música.
Es el colectivo en explosión de cuerpos y almas, de signos y emblemas ancestrales.
Las culturas sacralizan esos rituales cuyo
origen suele ser pagano y convierten una fecha en “fiesta de todos los santos”,
o en “la puerta del más allá”, o elevan a remembranza sublime a un período
breve, donde priman devoción y abstinencia de licor, de ciertos alimentos o del
“juego de la almohada” de los japoneses.
Se ligan fechas con fases de los astros.
Con los equinoccios, el primaveral en marzo 21 y el vernal en septiembre 23. También
con los solsticios: El de “La puerta de los hombres” y el de verano en junio 21
que los griegos festejan en honor a Apolo y los romanos en culto a Minerva. El solsticio
de invierno en diciembre erige “Las hogueras de San Juan” en las costas
levantinas de España. En las Fiestas del Sol o Inti-Raymi de los Incas la
privación es parte del juego de los apetitos, hasta cuando el astro rey sale y
la vida resucita.
Para los católicos en la Semana Mayor se
oye un melancólico son a “sotto voce” de tambor y de trompeta. Es el sacrificio
del Nazareno con viacrucis, peregrinación, parodia de crucifixión, autoflagelación
sangrante. Silencio de campanas. En la procesión se carga el santo sepulcro: Dos
pasos adelante, uno atrás.
La transposición de lo sacro de templos a
hogares en época pascual, impone vigilia. En tales días abundan las viandas a
base de exóticas carnes de especies silvestres. La dieta incluye peces, tortas
y majaretes, un conjunto afrodisíaco que incluye al curito que lo pone duro como
para partir mararayes. Pero, vaya contradicción. A la par se promulga una veda irrenunciable
a las delicias del amor: ¡En días santos, no se puede “poner el burro en la
sombra”!
En el llano –al decir del catire Próspero
Amín- la época se priva de bailes y de tragos; se juega furrifurri, baraja
española, dominó, ajedrez, parqués. Hay corrillo cerca al fuego, en la cocina. Las
mujeres juegan la zaranda y los hombres troya. Con el trompo le tiran a romper
los otros y, quien lo parte, se sabe con sorna que existe un pacto para quebrar
la olla en el “derriere” del perdedor.
En los caneyes entre machos se juega al
azar de cara y sello con la huesa -chocozuela del venao pintado por una cara- y
que ponen a rodar. Quien pierde le toca “ponerlo”. Chanza y risa. Hay juegos de
adivinanzas, mientras la matraca de madera suena en vez de los tañidos del
bronce clerical en medio de la algarabía.
El símil de la primavera se vincula con el
fin del ayuno. Es la “renovación de los fuegos” de la creencia azteca. Son los “humos
protectores de los cultivos” en el culto sarahui. Es el cíclico retorno a la animalidad
que la mojigatería endilga de pecaminosa.
Esa sacra abstinencia induce, un segundo
después de las 12 p.m. del sábado santo, al barajuste cimarronero en sabana
abierta del “mocho viejo”, según el recordado llanerazo, mi primo Rubén Camejo. Antes no se deben tener
tentaciones de la carne, porque el deleite de ese insustituible majar de la
vida, está prohibido cual manzana de Eva. Pero llega el anhelado instante en
que toca ejecutar el ritual para quebrar la olla, porque como manda el padrote Hugo
Mantilla Trejos… ¡el caldo se está haciendo tajá!
jueves, 25 de febrero de 2016
Relatos del caos
Relatos del caos. Alberto Baquero Nariño
En el Taller de
Escritores de Unillanos orientado por Otto Gerardo Salazar en 2016, recordé que los niños
de “los años sin cuenta” vivimos los tiempos aciagos de la violencia, reciclada
en nuestra juventud y madurez, hasta sufrir los efectos del caos en el nuevo
siglo.
Observé que hay relatos
latentes que reclaman su momento. Su autenticidad brincará las apetencias de la
demanda. Son esos datos y su narración, lo que puede convertirse en memoria, así
la trama se cubra de aderezos.
Mi libro “Alcaravanidad:
Escabrosa Esperanza, Derechos Humanos en los Llanos 1987” fue quemado bajo el
régimen infame del Botracio en el momento del genocidio a la Unión Patriótica.
A partir de mi texto inédito “Crónicas de la Violencia en los Llanos”, concluyo
que aquel es el único libro analítico sobre las rudas acciones para costreñir las libertades públicas en la región.
El
silencio es un velado mandato. Quien escribe lo expulsan, lo marginan o asesinan. La tenencia de la
tierra es el motivo y el perpetrador la plutocracia. Abunda lo descriptivo, hay
déficit de lo analítico.
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