El 4 de diciembre de 2009, Tigre, el MEN cita a las 32 Universidades Públicas para distribuir $30.000 millones para investigación, aprobados en el Presupuesto de 2010. En la reunión parece que COLCIENCIAS pretende repartirlo entre UN, UDEA, UIS, UNIVALLE y que ellas organicen el combo regionalizado. Los delegados protestan: Ese es un modelo obsoleto y abusivo. Se trata de un sainete ecuestre, donde solo el jinete cobra regalías, toma para sí los equipos, mejora sus indicadores, coopta a los mejores alumnos, publica y se luce. Pese a ello, ese reparto clientelista y si eco regional se va a hacer.
¿Entonces, Alcaraván, ante ello UNILLANOS define su estrategia basada en implementar el modelo de universidad investigativa? Es correcto, Tigre. La región y la academia requieren con urgencia nuevos aportes de la ciencia, que la protejan de embestidas raponeras y ramplonas. Es preciso dar “el Gran Brinco de Cunaguare”, que los decanta el Asesor de Planeación, lo aprueba el Rector y lo expone ante el MEN el Director del IIOC. Sus mojones son:
UNO, ofertar a corto plazo un paquete de seis doctorados de investigación diseñados acá, con líneas estratégicas genuinas, provistas en la médula de nuestra biodiversidad. Es la praxis perspicaz de la alcaravanidad. DOS, se funda en la perspectiva interior hacia el contexto universal y no al contrario. TRES, se debe vincular para cada caso un experto de las mejores universidades del mundo; es la tigritud. Creemos que la oferta de doctorados que existe en el país tiene cierto sabor mercantilista, al carecer de perspectiva interior. CUATRO, formar la alianza regional de gran nivel, para que la estrategia se realice con las universidades, pero no en, ni desde ellas, para ganar efectividad. Eludir la trama interna es factor de dinámica. CINCO, Unillanos se soporta en el Plan Quinquenal de Inversiones 2010-2014 (insumo derivado del Plan Plurianual de Inversiones del PDI 2005-2020). SEIS, se gestan recursos del presupuesto del 2010, para financiar el diseño de los doctorados. SIETE, se propicia el trámite en consenso -Gobernador y Diputados- para nueva Ordenanza, que suba al 1% de la contratación, los aportes para la “Estampilla Unillanos”.
El Gavilán Pollero, Tigre, es portador de la marandúa del Alcaraván. Se sabe que el 95% de los recursos de investigación sobre la Orinoquia y sobre la Amazonia, son hechos por entes de Bogotá y su eco es de precaria transferencia. Bastaría con sopesar ahora la tenue presencia del Instituto de Biología Tropical Roberto Franco de la UN situado en Villavicencio, lejos de la era de Federico Medem. El MEN y COLCIENCIAS desean perpetuar el sistema desueto del acudiente.
AMAZORINOQUIA, Alcaraván, debe conjurar que el aluvión de consultores golondrinos, propongan migraciones y siembras que poco consultan el sustrato regional. Eso trae engendros tipo Marandúa o su reciclaje la Alta Orinoquia. La torpeza de la UN en el manejo de la Reserva Especial de La Macarena, Alcaraván, empieza cuando en 1971 acaba el PROYECTO ORAM. Cuando en 1989 se retoma, ya es tarde. El desdén de la UN deja al garete a la Sierra de la Macarena que sufre una herida mortal, al cercenarle anillos protectores, claves de ese banco genético, patrimonio de la humanidad. ¿Y quieren con tamaña deuda, seguir jineteando? ¡La pija!
martes, 22 de diciembre de 2009
viernes, 11 de diciembre de 2009
muela a la corrupción
Cuando visito en 1984 al Fondo de Cultura Económica en ciudad de México, Tigre, guiado por Edgar Quiroga Traslaviña quien labora por esos días en la Contraloría del Distrito Federal DF, me obsequia el libro “La Coima, factor de redistribución del ingreso”. A mi regreso, le doy un ejemplar al Contralor Rodolfo González García, excelente analista económico y hombre con visión de Estado. Pero, Alcaraván, conociendo el genio de “Sócrates” –su apodo en Economía en la UN-, ¿cómo reaccionó? Presentí que mi final como directivo en la CGR, estaba próximo. Pero 15 días después comentamos el libro que le parece agudo y una herramienta clave para un partido omnímodo. Sobre esa secreta teoría redistributiva que funcinaba para el PRI escribí en la revista Economía Colombiana.
Resulta, le dije, que el Partido Revolucionario Institucional PRI en México, con 55 años en el poder, financia a la oposición, coopta intelectuales, distorsiona la información y de revolucionario solo tiene el mote. Ante el copioso muestrario de la corrupción y de las costosas e inocuas instancias de control que catapultan el fenómeno sin curar la enfermedad, la decisión del PRI” es imponer la política pública de desconcentración del poder. Consiste en permitir que en todos los niveles de la administración, el respectivo jefe maneje presupuesto propio para contratar, con un buen margen ganancial para el titular, al cual rotan para que el sistema redistribuya. Todo permitido, sin cotizaciones, sin trabas, sin ruido, sin asustadurías. Todo por encima de la mesa, sin tapujos moralistas. Y así gobiernan, Tigre, 68 años entre 1929 y 1997. El resultado es un México con gran miseria y grandes conglomerados.
La corrupción se origina, Alcaraván, porque el modelo sirve a la minoría, concentrando el ingreso y la riqueza, lo cual deja sin opciones a la mayoría. El efecto demostración, que estudia la Economía, comprueba que la comunidad generaliza ciertas conductas triunfadoras. La exégesis al llamado Rey Midas “don Enrique Cimiento Ilícito”, crea el paradigma: Préstamos bancarios con intereses sobre intereses; detrás del engendro cartel del remate, está él; si se modifica la ley, para expropiar viviendas, él es el promotor. La ruleta es decantada por el gestor empresarial Jorge Meza Correa: Mi dinero me duele y lo defiendo; el dinero social cooperado, nos preocupa pero no tanto, por lo que se le puede “caer”; pero el dinero público, carece de doliente y hay que apañarlo todo. Es la fría ley del modelo. ¿Por qué entonces se persiguen las pirámides, si ellas calcan al sistema financiero?
¿Cómo salir de esa tolvanera, Tigre, si desde la cúspide del poder central se propicia el entuerto, para él legal y justo? En el costal comunitario llegan las fiducias que con extraño candor adjudican alcaldes y gobernadores, luego de premeditadas adulaciones presidenciales… “Ustedes, compatriotas del Meta, tienen en este hombre pulquérrimo, al mejor gobernador del universo…”. Esas frases grabadas se vociferan para que se crea que hay una promesa de la Patria. ¡Que va, dice el determinador, defiéndase como pueda. Que viva el PRI!
Resulta, le dije, que el Partido Revolucionario Institucional PRI en México, con 55 años en el poder, financia a la oposición, coopta intelectuales, distorsiona la información y de revolucionario solo tiene el mote. Ante el copioso muestrario de la corrupción y de las costosas e inocuas instancias de control que catapultan el fenómeno sin curar la enfermedad, la decisión del PRI” es imponer la política pública de desconcentración del poder. Consiste en permitir que en todos los niveles de la administración, el respectivo jefe maneje presupuesto propio para contratar, con un buen margen ganancial para el titular, al cual rotan para que el sistema redistribuya. Todo permitido, sin cotizaciones, sin trabas, sin ruido, sin asustadurías. Todo por encima de la mesa, sin tapujos moralistas. Y así gobiernan, Tigre, 68 años entre 1929 y 1997. El resultado es un México con gran miseria y grandes conglomerados.
La corrupción se origina, Alcaraván, porque el modelo sirve a la minoría, concentrando el ingreso y la riqueza, lo cual deja sin opciones a la mayoría. El efecto demostración, que estudia la Economía, comprueba que la comunidad generaliza ciertas conductas triunfadoras. La exégesis al llamado Rey Midas “don Enrique Cimiento Ilícito”, crea el paradigma: Préstamos bancarios con intereses sobre intereses; detrás del engendro cartel del remate, está él; si se modifica la ley, para expropiar viviendas, él es el promotor. La ruleta es decantada por el gestor empresarial Jorge Meza Correa: Mi dinero me duele y lo defiendo; el dinero social cooperado, nos preocupa pero no tanto, por lo que se le puede “caer”; pero el dinero público, carece de doliente y hay que apañarlo todo. Es la fría ley del modelo. ¿Por qué entonces se persiguen las pirámides, si ellas calcan al sistema financiero?
¿Cómo salir de esa tolvanera, Tigre, si desde la cúspide del poder central se propicia el entuerto, para él legal y justo? En el costal comunitario llegan las fiducias que con extraño candor adjudican alcaldes y gobernadores, luego de premeditadas adulaciones presidenciales… “Ustedes, compatriotas del Meta, tienen en este hombre pulquérrimo, al mejor gobernador del universo…”. Esas frases grabadas se vociferan para que se crea que hay una promesa de la Patria. ¡Que va, dice el determinador, defiéndase como pueda. Que viva el PRI!
jueves, 10 de diciembre de 2009
Orgullo y confianza, remedios contra la deserción
Generar orgullos colectivos, Alcaraván, debería ser la razón sustantiva de las políticas públicas y el objeto de las instituciones de educación. De eso trata el “anticurrie” Bernardo García quien aporta reflexiones respecto al dilema de la inclusión y la exclusión que ocurre en el sistema educativo. La exclusión del 50% de los estudiantes que los había incluido, debe tratarse en sus causas y luego, en sus efectos. Los fenomenólogos al interpretar la deserción como resultados de coyuntura, le echan la culpa al vecino, lo cual Tigre, es perverso. Hoy se recicla la deserción por el asistencialismo y la matonería profesoral, que se suma a factores recesivos de la estructura social.
El debate planteado tantas veces desde aristas filosóficas diferentes, Alcaraván, está latente… ¿Son las instituciones educativas pertinentes en su quehacer? ¿La sociedad tiene una escuela que la piense? ¿La escuela tiene una sociedad que la respalda? ¿La U reduce la desigualdad o la acentúa? ¿La educación proporciona masa crítica y es liberadora en el saber? ¿Formamos solo masas funcionales para el mercado, o para beneficio de la sociedad?
El modelo pedagógico preponderante en los campos de concentración llamados colegios y universidades, Tigre, hace que la hora/nalga, como dice Obed García, siga incólume. Permanecer anclado en lo auditivo de la “dictadura de clases”, riñe con la época y con las tecnologías de la información y la comunicación disponibles.
Alcaraván, en la Universidad quien llega es una óptima opción a formar, cuidar y forjar. Durante su permanencia se le debe garantizar el derecho a ser feliz, a hallarse en el conocimiento, en la colaboración y en la sociedad. Y debe saber que cuando egrese es una mejor persona y un buen profesional al servicio de la sociedad. La conducta institucional, Tigre, debe preñarse de interculturalidad como propósito estratégico y erradicar las pestes de la exclusión, la marginalidad y el racismo, metidos en la médula personal. La inclusión supone el pleno ejercicio del Estado Social de Derecho.
Cada alumno es parte de la sinergia de lo básico de sus anhelos individuales con lo trascendente institucional. Los frenos culturales y de saberes que se evidencien, los debe atender con delicadeza cada institución, para que se canalice con excelencia el potencial juvenil. La mente plástica debe nutrirse además con datos de la coherencia de la institución, de su dinámica académica y de sus logros. El alumno de Unillanos, por ejemplo, debe comprender que existe un énfasis: El modelo investigativo, el cual está definido en el plan de Desarrollo 2005-2020. El alumno debe saber que sus profesores son auténticos maestros. El reto institucional es lograr que lo sean.
Si dejamos ir a un estudiante, será otro Alcaraván sin alcaravanidad, porque no se construyó con él una red de orgullos compartidos, una identidad de pensamiento, un apego atávico a los espacios de ese ciclo feliz de aprendizaje. Si abandona la casa de estudio, quizá sea un Tigre que se olvidó para siempre de la tigritud.
El debate planteado tantas veces desde aristas filosóficas diferentes, Alcaraván, está latente… ¿Son las instituciones educativas pertinentes en su quehacer? ¿La sociedad tiene una escuela que la piense? ¿La escuela tiene una sociedad que la respalda? ¿La U reduce la desigualdad o la acentúa? ¿La educación proporciona masa crítica y es liberadora en el saber? ¿Formamos solo masas funcionales para el mercado, o para beneficio de la sociedad?
El modelo pedagógico preponderante en los campos de concentración llamados colegios y universidades, Tigre, hace que la hora/nalga, como dice Obed García, siga incólume. Permanecer anclado en lo auditivo de la “dictadura de clases”, riñe con la época y con las tecnologías de la información y la comunicación disponibles.
Alcaraván, en la Universidad quien llega es una óptima opción a formar, cuidar y forjar. Durante su permanencia se le debe garantizar el derecho a ser feliz, a hallarse en el conocimiento, en la colaboración y en la sociedad. Y debe saber que cuando egrese es una mejor persona y un buen profesional al servicio de la sociedad. La conducta institucional, Tigre, debe preñarse de interculturalidad como propósito estratégico y erradicar las pestes de la exclusión, la marginalidad y el racismo, metidos en la médula personal. La inclusión supone el pleno ejercicio del Estado Social de Derecho.
Cada alumno es parte de la sinergia de lo básico de sus anhelos individuales con lo trascendente institucional. Los frenos culturales y de saberes que se evidencien, los debe atender con delicadeza cada institución, para que se canalice con excelencia el potencial juvenil. La mente plástica debe nutrirse además con datos de la coherencia de la institución, de su dinámica académica y de sus logros. El alumno de Unillanos, por ejemplo, debe comprender que existe un énfasis: El modelo investigativo, el cual está definido en el plan de Desarrollo 2005-2020. El alumno debe saber que sus profesores son auténticos maestros. El reto institucional es lograr que lo sean.
Si dejamos ir a un estudiante, será otro Alcaraván sin alcaravanidad, porque no se construyó con él una red de orgullos compartidos, una identidad de pensamiento, un apego atávico a los espacios de ese ciclo feliz de aprendizaje. Si abandona la casa de estudio, quizá sea un Tigre que se olvidó para siempre de la tigritud.
pendulaciones de unitrópico
Con el nombre de la “Universidad Internacional del trópico americano” se crea el 16 de marzo de 2001 esta Fundación de carácter mixto, promovida por un núcleo de dirigentes liderados por el Gobernador Jorge Prieto, relata el Alcaraván. La evolución de la oferta académica es notoria en sus ocho años y medio de vida, ha conquistado el afecto de los casanareños y anda en busca de un Rector que pueda guiar la pendulación, desde la penuria financiera al campo del conocimiento.
En el inicio, Tigre, UNITRÓPICO vive de los aportes de Casanare. Pero al correr del tiempo, esa figura se devela contraria al manejo de los recursos públicos, razón por la cual la Gobernación, cierra la golosa llave. La careta de préstamo utilizada es ilegal. Se acude a subir las matrículas, porque tal es la única opción financiera. El Gobierno entonces, crea un fondo de becas y las otorga, pero el recaudo no es dinámico, lo cual se observa como un carrusel, que pone en tela de juicio fiscal, a los funcionarios.
La presión por tapar huecos fiscales, Alcaraván, por chupar rueda en la Gobernación, más la “dictadura de clases” y el devaneo por la fórmula salvadora, deja sin pasado ni horizonte a la investigación y a la extensión, e inestable la dinámica institucional, con lo cual su hermoso y telúrico nombre queda rimbombante y en veremos.
Comparto contigo Tigre, que se debe trabajar sobre dos alternativas. Una, la de ser Universidad Privada y portarse como tal. Hay que quitarle el disfraz de entidad mixta que la tiene en quiebra. Las entidades privadas de educación superior cuyos directivos pasan de ser una rosca de poca monta a una junta clara en el objetivo y en conseguir los recursos privados requeridos. Hay que olvidarse de mamarle plata al gobierno de Casanare como el principal recurso financiero, sin poseer una oferta de contraprestación de altísimo nivel.
La otra alternativa Alcaraván, es la de trabajar en pro de la transformación en Universidad Pública, lo cual requiere un proceso de definiciones, de planificación y de aportes departamentales y locales, a través de la financiación de proyectos de inversión en equipos, infraestructura física. El Rector debe motivar a los parlamentarios de Casanare para presentar un “Proyecto de Ley de Estampilla Unitrópico”, una vez se logre el estatus de Universidad Pública y se posea un Plan de Desarrollo actualizado.
Tigre, Unitrópico podría sobreaguar en el corto plazo, si cohesiona a su directiva en torno a un Rector que sea intérprete idóneo de las políticas sectoriales y con mucha experticia institucional en el área. Ese respaldo, Alcaraván, debe extenderse a la libertad de selección del talento humano que lo acompañe, el cual tiene que ir más allá del clientelismo externo e interno, obvio, si se quiere salvarla del cierre que galopa raudo.
Hay que propiciar el gran salto de cunaguare, defensor astuto e inteligente del terruño y que defiende lo suyo a zarpazos. De lo contrario se refundirá para siempre la utopía de la universalidad del trópico americano, donde sueñan los alcaravanes.
En el inicio, Tigre, UNITRÓPICO vive de los aportes de Casanare. Pero al correr del tiempo, esa figura se devela contraria al manejo de los recursos públicos, razón por la cual la Gobernación, cierra la golosa llave. La careta de préstamo utilizada es ilegal. Se acude a subir las matrículas, porque tal es la única opción financiera. El Gobierno entonces, crea un fondo de becas y las otorga, pero el recaudo no es dinámico, lo cual se observa como un carrusel, que pone en tela de juicio fiscal, a los funcionarios.
La presión por tapar huecos fiscales, Alcaraván, por chupar rueda en la Gobernación, más la “dictadura de clases” y el devaneo por la fórmula salvadora, deja sin pasado ni horizonte a la investigación y a la extensión, e inestable la dinámica institucional, con lo cual su hermoso y telúrico nombre queda rimbombante y en veremos.
Comparto contigo Tigre, que se debe trabajar sobre dos alternativas. Una, la de ser Universidad Privada y portarse como tal. Hay que quitarle el disfraz de entidad mixta que la tiene en quiebra. Las entidades privadas de educación superior cuyos directivos pasan de ser una rosca de poca monta a una junta clara en el objetivo y en conseguir los recursos privados requeridos. Hay que olvidarse de mamarle plata al gobierno de Casanare como el principal recurso financiero, sin poseer una oferta de contraprestación de altísimo nivel.
La otra alternativa Alcaraván, es la de trabajar en pro de la transformación en Universidad Pública, lo cual requiere un proceso de definiciones, de planificación y de aportes departamentales y locales, a través de la financiación de proyectos de inversión en equipos, infraestructura física. El Rector debe motivar a los parlamentarios de Casanare para presentar un “Proyecto de Ley de Estampilla Unitrópico”, una vez se logre el estatus de Universidad Pública y se posea un Plan de Desarrollo actualizado.
Tigre, Unitrópico podría sobreaguar en el corto plazo, si cohesiona a su directiva en torno a un Rector que sea intérprete idóneo de las políticas sectoriales y con mucha experticia institucional en el área. Ese respaldo, Alcaraván, debe extenderse a la libertad de selección del talento humano que lo acompañe, el cual tiene que ir más allá del clientelismo externo e interno, obvio, si se quiere salvarla del cierre que galopa raudo.
Hay que propiciar el gran salto de cunaguare, defensor astuto e inteligente del terruño y que defiende lo suyo a zarpazos. De lo contrario se refundirá para siempre la utopía de la universalidad del trópico americano, donde sueñan los alcaravanes.
lunes, 23 de noviembre de 2009
El uso y el abuso de los indicadores
Para planificar la gestión pública o privada, los indicadores son herramientas para medir eficacia, eficiencia y efectividad, frente a las metas trazadas. Por ello todo indicador, toda meta y toda línea de base o punto de partida, requieren construirse con métodos adecuados y rigor, para que esas bases y esos puntos de llegada, sean aquellos a los que es posible llegar con lo que se tiene y no con aquello que podríamos o desearíamos tener. Muchos indicadores se elaboran desde contextos diferentes, con información deficiente o con intenciones torvas.
La réplica de patio trasero que USA tiene en los países su órbita geoestratégica, ocurre en las regiones frente a la mirada avariciosa de la cúpula centralista. Por eso Alcaraván, el Informe Nacional de Competitividad que hace el Índice de Calidad de Vida coloca a Medellín, a Bogotá, a Manizales y a Bucaramanga a la cabeza de la satisfacción colectiva. Hay un Índice de la Felicidad, según el cual somos más felices en Colombia que en los paraísos del consumo en masa. Esa es una ilusión masoquista que nos vende la plutocracia internacional. ¿Cómo el colombiano es tan feliz si el 70% de su población sufre hambre y miseria?
El Índice de Calidad de Vida, deduce que en esas ciudades no hay marginalización sino inclusión, que allá hay trabajo para todos ni tugurios, ni zonas marginales, ciudad Bolívar y las Comunas están en otras partes, los centenares de asesinatos, secuestros y extorsiones diarias jamás ocurren allá y que por supuesto, nadie se quiere ir de allá, dada su excelente calidad de vida, que motiva a que las bandas de asesinos se peleen palmo a palmo cada barriada.
El uso ramplón de los indicadores, Tigre, echa en un mismo costal a realidades diferentes para compararlas. Su resultado arroja una información errática que luego interpretan como si ella fuese certera. Los indicadores del sistema de Educación Superior SUE, que comparan realidades estructurales, históricas y evolutivas diferentes, con el fin de hacer una distribución de los recursos, se demanda por el Rector de la Nacional. Del fallo favorable de la Corte Constitucional se deduce la competencia autónoma de la planeación y de las finanzas de las Universidades y que los indicadores son útiles solo, para que cada institución se compare desde su propio umbral, según sea su trayectoria, su estructura y el grado de complejidad que posea.
En Bogotá hay laderas donde se hacinan millones de personas, las cuales según el IDU están pavimentadas para la felicidad Bogotana. La gente sabe que es falso porque las calles siguen destapadas. A los basureros o a las “Villa Tinas” en Medellín, o a los inquilinatos manizalitas que se deslizan hacia Villa María, o las cárcavas de Bucaramanga. Por esos lares el dinero se esfuma.
Se es conciente que la ciudad capital del Meta anda a la zaga por la presión demográfica y el auge de la economía; que estamos lejos de priorizar el crecimiento armonioso, prestar buenos servicios públicos, alzar la autonomía territorial para frenar la voracidad del centralismo y que la ocupación territorial está llena de conflictos de uso y manejo.
No obstante nos preguntamos… ¿Qué factor hace a este territorio atractivo para que la gente de esas urbes calidosas y plenas de felicidad, salgan de allá corriendo hacia la hylea amazónica y la esteparia orinocense? La visión exógena que enloda, debería frenar la avalancha que genera grandes problemas en nuestros asentamientos y barrios.
¿Cómo es eso Alcaraván, que el Índice de transparencia le otorgue ocho sobre diez a USA cuando su corrupta dirigencia quiebra a su país y causa recesión al mundo, que tiene un ejército invasor y famosos auditores son capturados por llevar doble y triple contabilidad? Una encuesta sobre Estados Unidos, echa sin interés político, les pondría un dos sobre diez. Lo de Venezuela su dos sobre diez, es lo justo: Allá nadie trabaja y cada PTJ pesa 300 kilogramos y es un cobarde matón ávido de robar al vecino.
Igual ocurre con los Indicadores de los Objetivos del Milenio ODM que miden agencias como el PNUD, por los cuales sus agentes justifican su permanencia. Si hay indicadores buenos, entonces se les agota la minita. ¿En un país con estructuras enfeudadas, con una plutocracia furibunda que defiende a capa y espada a concentración de la riqueza y el ingreso para el cinco por ciento de la población, cuál meta se puede cumplir, si además los recursos, el patrimonio y los servicios públicos público los privatizan o se inventan negociados como el RUN?
La réplica de patio trasero que USA tiene en los países su órbita geoestratégica, ocurre en las regiones frente a la mirada avariciosa de la cúpula centralista. Por eso Alcaraván, el Informe Nacional de Competitividad que hace el Índice de Calidad de Vida coloca a Medellín, a Bogotá, a Manizales y a Bucaramanga a la cabeza de la satisfacción colectiva. Hay un Índice de la Felicidad, según el cual somos más felices en Colombia que en los paraísos del consumo en masa. Esa es una ilusión masoquista que nos vende la plutocracia internacional. ¿Cómo el colombiano es tan feliz si el 70% de su población sufre hambre y miseria?
El Índice de Calidad de Vida, deduce que en esas ciudades no hay marginalización sino inclusión, que allá hay trabajo para todos ni tugurios, ni zonas marginales, ciudad Bolívar y las Comunas están en otras partes, los centenares de asesinatos, secuestros y extorsiones diarias jamás ocurren allá y que por supuesto, nadie se quiere ir de allá, dada su excelente calidad de vida, que motiva a que las bandas de asesinos se peleen palmo a palmo cada barriada.
El uso ramplón de los indicadores, Tigre, echa en un mismo costal a realidades diferentes para compararlas. Su resultado arroja una información errática que luego interpretan como si ella fuese certera. Los indicadores del sistema de Educación Superior SUE, que comparan realidades estructurales, históricas y evolutivas diferentes, con el fin de hacer una distribución de los recursos, se demanda por el Rector de la Nacional. Del fallo favorable de la Corte Constitucional se deduce la competencia autónoma de la planeación y de las finanzas de las Universidades y que los indicadores son útiles solo, para que cada institución se compare desde su propio umbral, según sea su trayectoria, su estructura y el grado de complejidad que posea.
En Bogotá hay laderas donde se hacinan millones de personas, las cuales según el IDU están pavimentadas para la felicidad Bogotana. La gente sabe que es falso porque las calles siguen destapadas. A los basureros o a las “Villa Tinas” en Medellín, o a los inquilinatos manizalitas que se deslizan hacia Villa María, o las cárcavas de Bucaramanga. Por esos lares el dinero se esfuma.
Se es conciente que la ciudad capital del Meta anda a la zaga por la presión demográfica y el auge de la economía; que estamos lejos de priorizar el crecimiento armonioso, prestar buenos servicios públicos, alzar la autonomía territorial para frenar la voracidad del centralismo y que la ocupación territorial está llena de conflictos de uso y manejo.
No obstante nos preguntamos… ¿Qué factor hace a este territorio atractivo para que la gente de esas urbes calidosas y plenas de felicidad, salgan de allá corriendo hacia la hylea amazónica y la esteparia orinocense? La visión exógena que enloda, debería frenar la avalancha que genera grandes problemas en nuestros asentamientos y barrios.
¿Cómo es eso Alcaraván, que el Índice de transparencia le otorgue ocho sobre diez a USA cuando su corrupta dirigencia quiebra a su país y causa recesión al mundo, que tiene un ejército invasor y famosos auditores son capturados por llevar doble y triple contabilidad? Una encuesta sobre Estados Unidos, echa sin interés político, les pondría un dos sobre diez. Lo de Venezuela su dos sobre diez, es lo justo: Allá nadie trabaja y cada PTJ pesa 300 kilogramos y es un cobarde matón ávido de robar al vecino.
Igual ocurre con los Indicadores de los Objetivos del Milenio ODM que miden agencias como el PNUD, por los cuales sus agentes justifican su permanencia. Si hay indicadores buenos, entonces se les agota la minita. ¿En un país con estructuras enfeudadas, con una plutocracia furibunda que defiende a capa y espada a concentración de la riqueza y el ingreso para el cinco por ciento de la población, cuál meta se puede cumplir, si además los recursos, el patrimonio y los servicios públicos público los privatizan o se inventan negociados como el RUN?
lunes, 9 de noviembre de 2009
Dilema y Consigna
En la coloquial tertulia dominguera solemos definir que todo saber hay que enseñarlo, lo cual implica estudiar a diario para que cada escrito motive a ir más allá de una simple hojeada y que también genere críticas o rechazos argumentados. Hemos sopesado que a veces surgen resquemores por complejidad temática, uso de palabras relegadas por el facilismo reductor del idioma, por ir contra la pervivencia feudal, por usar vocablos nativos o regionales o por la filosofía social que se considera un anacronismo. Nos recomiendan escribir para el común con un máximo de 350 palabras y por supuesto, sin que el contenido exija esfuerzo mental.
Sin embargo Tigre, nos sugiere un colega ampliar la acepción de América Primera o la Razón Primera. Ésta, se aclara, es el sustituto emancipado de la Europa Segunda que según Occidente, somos nosotros. El pensamiento subalterno y el impedimento para SER, es lo que pregona para América el eurocentrismo que considera que solo Occidente tiene la Razón Primera.
Hemos insistido, Alcaraván, en que la ola criminal que invade al mundo, se debe a la persistencia en un modelo basado en exclusiones y privilegios, para que los especuladores bancarios que están al mando, empobrezcan a las grandes mayorías y que el Gobierno, distraído en las mieles y en la repartición, deja al garete. Para ejercer el control social, erige un costoso aparato policivo que es más lascivo al poder y al dinero que la insaciable plutocracia, que caracterizamos en varias columnas. Tal modelo fracasa por doquier, porque se esgrime que todo debe funcionar para el logro de acumulación ampliada de capital en pocas manos.
La vez que comentaste Tigre, la idea de unos líderes respecto a un modelo comunicativo de conveniencia política, dilucidamos sobre la conformación óptima del equipo. Éste debe poseer sólida formación ideológica, prospectiva, con perspectiva clara en defensa de la biodiversidad, promotor de la soberanía alimentaria, experto en procesos sociopolíticos y con profundo bagaje cultural. Debe ser guía para desmarginalizar, luchar contra el racismo, afirmar la identidad y asirse a las claves de pertenencia. Es la manera Alcaraván, de evitar los bandazos por la gama ideológica que suelen darse en los compromisos programáticos, en los planes de desarrollo y en los conceptos que se publican en los medios, bandazos que por supuesto dan los despitados cadidatos cuando acceden al poder. Por esas razones, el dilema que tenemos de escribir para esperar el aplauso, se resuelve con la perspicacia de ofrecer a la comunidad un nutriente de pensamiento propio, el cual llega, cala y es reivindicador. Tal es la utopía que se contempla.
Es reiterativo Alcaraván, en nuestra tertulia mientras se resiembran helechos y heliconias, mentar el saber empíro-mágico que la cosmogonía nativa prodiga, en la preservación de la armonía entre los derechos del bien común y los derechos del bien particular, como devela Gregorio Baquero. Allí está resuelto el dilema de la América Primera, con plena capacidad para asirse en su autenticidad y aportarle al planeta su consigna de Razón Primera, liberadora de taras y pestes de Occidente que sumen en desgracia a los seres humanos y llevan al planeta a su destrucción.
Sin embargo Tigre, nos sugiere un colega ampliar la acepción de América Primera o la Razón Primera. Ésta, se aclara, es el sustituto emancipado de la Europa Segunda que según Occidente, somos nosotros. El pensamiento subalterno y el impedimento para SER, es lo que pregona para América el eurocentrismo que considera que solo Occidente tiene la Razón Primera.
Hemos insistido, Alcaraván, en que la ola criminal que invade al mundo, se debe a la persistencia en un modelo basado en exclusiones y privilegios, para que los especuladores bancarios que están al mando, empobrezcan a las grandes mayorías y que el Gobierno, distraído en las mieles y en la repartición, deja al garete. Para ejercer el control social, erige un costoso aparato policivo que es más lascivo al poder y al dinero que la insaciable plutocracia, que caracterizamos en varias columnas. Tal modelo fracasa por doquier, porque se esgrime que todo debe funcionar para el logro de acumulación ampliada de capital en pocas manos.
La vez que comentaste Tigre, la idea de unos líderes respecto a un modelo comunicativo de conveniencia política, dilucidamos sobre la conformación óptima del equipo. Éste debe poseer sólida formación ideológica, prospectiva, con perspectiva clara en defensa de la biodiversidad, promotor de la soberanía alimentaria, experto en procesos sociopolíticos y con profundo bagaje cultural. Debe ser guía para desmarginalizar, luchar contra el racismo, afirmar la identidad y asirse a las claves de pertenencia. Es la manera Alcaraván, de evitar los bandazos por la gama ideológica que suelen darse en los compromisos programáticos, en los planes de desarrollo y en los conceptos que se publican en los medios, bandazos que por supuesto dan los despitados cadidatos cuando acceden al poder. Por esas razones, el dilema que tenemos de escribir para esperar el aplauso, se resuelve con la perspicacia de ofrecer a la comunidad un nutriente de pensamiento propio, el cual llega, cala y es reivindicador. Tal es la utopía que se contempla.
Es reiterativo Alcaraván, en nuestra tertulia mientras se resiembran helechos y heliconias, mentar el saber empíro-mágico que la cosmogonía nativa prodiga, en la preservación de la armonía entre los derechos del bien común y los derechos del bien particular, como devela Gregorio Baquero. Allí está resuelto el dilema de la América Primera, con plena capacidad para asirse en su autenticidad y aportarle al planeta su consigna de Razón Primera, liberadora de taras y pestes de Occidente que sumen en desgracia a los seres humanos y llevan al planeta a su destrucción.
martes, 3 de noviembre de 2009
Límites y apetitos del petróleo
Comenta el Alcaraván sobre la enjundia del Caquetá que tiene 88.965 kilómetros cuadrados desatendidos, para apropiarse de 4.500 kilómetros cuadrados del Guaviare y 5.500 del Meta. Hay ansiedades, suma el Tigre, por la Inspección Metense de San Juan de Lozada. Creo, añade, que se trata de una postura relacionada con los apetitos y límites del explosivo binomio coca-petróleo, sobre dos parques naturales que son geoestratégicos: La Macarena y Chiribiquete. El conflicto de límites también ocurre entre Boyacá y Casanare (Pozo Hurón en Nunchía) y en el punto de Gibraltar entre Boyacá, Norte de Santander y Arauca, en territorio U´wa.
En el caso de Gibraltar, el Ministro Juan Meyer, supuesto defensor de las etnias, actúa en pro de la multinacional OXY y facilita la explotación del petróleo, para trampear al Werjaya, autoridad tradicional U´wa, afirma el Alcaraván. El límite tradicional de ese territorio indígena incluye a Gibraltar, pero la Javeriana es contratada para modificar el límite. Su delimitación excluye a Gibraltar de este territorio indígena, por instrucción de ese poderoso agente.
La seriedad del IGAC, apunta el Tigre, se debilita al publicar en 2007 el mapa del Meta a escala 1:500.000 y luego hacer uno, con base en la propuesta de la comisión senatorial conformada en 1989 para dirimir la pretensión caqueteña, la cual excluye al Senador del Meta. Este factor la invalida, conforme al Decreto 1222 de 1986.
El IGAC no apaga el incendio; le echa gasolina. Si el límite es preciso en la Ley pero hay nombres equivocados, debe corregirse el mapa, en vez de “correr los mojones”, añade el Alcaraván. En los asuntos de límites entre los países, el asunto es delicado: Panamá lo cercena de Colombia Estados Unidos, a causa del interés imperial por el Canal y el soborno a agentes del centralismo. Nicaragua incluye en sus mapas a San Andrés y Providencia y lo reclama ante La Haya.
Muchas comisiones de límites se integran sin ingenieros ni geógrafos. Eso incide en la ausencia de razones técnicas, por ejemplo, sobre el río Orinoco, que a mediados de los 1930, todavía es río binacional. En la guerra con Perú de 1932, movida por asesinos de la Casa Arana, agrega el Tigre, perdemos territorio.
El Meta tiene que elegir un Senador que sea ingeniero civil, sapiente del territorio, con liderazgo nacional e imbuido de pertenencia, capaz de asumir una defensa idónea e integral del territorio e incluirlo para su desarrollo armónico. Sin ello, es pelea de lapa con cunaguare, es decir, de un lejano territorio, contra un proyecto político militar conocido, con experiencia y propósito.
El Tigre dice que el Municipio de La Macarena se crea por Ordenanza No. 011 de 1980 de la Asamblea del Meta y que en consecuencia es un año mayor que el Departamento del Caquetá. El Alcaraván informa que en 1981 se promulga la Ordenanza 021, en coherencia con la delimitación de la Zona de Manejo Especial de la Macarena y luego la Asamblea del Meta crea la Inspección de San Juan de Lozada, por Ordenanza 001 de 1991.
Es evidente que un terreno desatendido como son los centros poblados distantes, las fronteras interiores y las zonas rurales, tanto en el país como en los territorios, dice el Tigre, mueve apetencias heterodoxas de posesión por el imán del alcaloide y del petróleo.
En el caso de Gibraltar, el Ministro Juan Meyer, supuesto defensor de las etnias, actúa en pro de la multinacional OXY y facilita la explotación del petróleo, para trampear al Werjaya, autoridad tradicional U´wa, afirma el Alcaraván. El límite tradicional de ese territorio indígena incluye a Gibraltar, pero la Javeriana es contratada para modificar el límite. Su delimitación excluye a Gibraltar de este territorio indígena, por instrucción de ese poderoso agente.
La seriedad del IGAC, apunta el Tigre, se debilita al publicar en 2007 el mapa del Meta a escala 1:500.000 y luego hacer uno, con base en la propuesta de la comisión senatorial conformada en 1989 para dirimir la pretensión caqueteña, la cual excluye al Senador del Meta. Este factor la invalida, conforme al Decreto 1222 de 1986.
El IGAC no apaga el incendio; le echa gasolina. Si el límite es preciso en la Ley pero hay nombres equivocados, debe corregirse el mapa, en vez de “correr los mojones”, añade el Alcaraván. En los asuntos de límites entre los países, el asunto es delicado: Panamá lo cercena de Colombia Estados Unidos, a causa del interés imperial por el Canal y el soborno a agentes del centralismo. Nicaragua incluye en sus mapas a San Andrés y Providencia y lo reclama ante La Haya.
Muchas comisiones de límites se integran sin ingenieros ni geógrafos. Eso incide en la ausencia de razones técnicas, por ejemplo, sobre el río Orinoco, que a mediados de los 1930, todavía es río binacional. En la guerra con Perú de 1932, movida por asesinos de la Casa Arana, agrega el Tigre, perdemos territorio.
El Meta tiene que elegir un Senador que sea ingeniero civil, sapiente del territorio, con liderazgo nacional e imbuido de pertenencia, capaz de asumir una defensa idónea e integral del territorio e incluirlo para su desarrollo armónico. Sin ello, es pelea de lapa con cunaguare, es decir, de un lejano territorio, contra un proyecto político militar conocido, con experiencia y propósito.
El Tigre dice que el Municipio de La Macarena se crea por Ordenanza No. 011 de 1980 de la Asamblea del Meta y que en consecuencia es un año mayor que el Departamento del Caquetá. El Alcaraván informa que en 1981 se promulga la Ordenanza 021, en coherencia con la delimitación de la Zona de Manejo Especial de la Macarena y luego la Asamblea del Meta crea la Inspección de San Juan de Lozada, por Ordenanza 001 de 1991.
Es evidente que un terreno desatendido como son los centros poblados distantes, las fronteras interiores y las zonas rurales, tanto en el país como en los territorios, dice el Tigre, mueve apetencias heterodoxas de posesión por el imán del alcaloide y del petróleo.
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