Tigre, desde hace unos meses platicamos con el galeno José Alberto Pérez Restrepo el eco de la destitución de Edilberto Castro, presidente de AMAZORINOQUIA. Entonces, esa bandera integracionista la izó él como Vicepresidente, ya que era el Gobernador del Guaviare. En su finca ubicada en la Vereda Las Mercedes de Villavicencio y en una amena tertulia, me legó la tarea para que la región se pronunciara en la campaña presidencial.
Los CORPES, eran el referente de la nueva instancia política regional y ellos fueron el mecanismo de planificación regional, supervisados por el DNP, pero perdieron la batalla de supervivencia en el 2000 frente al apetito por los Fondos de Inversión Regional FIR, que pasaron a engrosar el gasto público del nivel central, aunque en el acta de defunción se afirmó que los llevarían a una cuenta especial. ¿Dónde estarán? La cúpula paisa que pretendió la Antioquia Federal, hoy, atornillada al poder, es más centralista que los regeneradores a finales del siglo XIX.
Publicamos AMAZORINOQUIA, con los diez pactos suscritos por los gobernadores. Se realizó un foro en Unillanos y el libro se remitió a los presidenciables. Así, formuló la opción de cambio: “El desarrollo hacia adentro”. Después, se han publicado tres interesantes estudios: Uno de la Presidencia sobre La Alta Orinoquia (2005), basado en la siembra masiva de árboles y en el poblamiento masivo de la zona, otro que hace el IICA con recursos de Arauca con destino al CONPES de la Orinoquia (2007) y uno reciente (2009) de CORPORINQUIA que realiza Uniandes, que tipifica opciones regionales.
Mientras en la Orinoquia el debate político cree que el tema regional es irrelevante, Tigre, el voto costeño rescatará la regionalización. La Costa reclama su derecho a ser el Caribe Colombiano, para erigir su ser antropológico, asumir autónomamente su desarrollo y a manejar los recursos. Si se miran en perspectiva solo dos aspectos, toda su minería (carbón, gas, níquel, petróleo) la ha rifado el Centro. Sus costas y puertos el centro los ha privatizado.
La regionalización, Alcaraván, tiene episodios recientes, como el de Ralito, en el cual los paisas narcos utilizaron a los costeños paras, a sus pistas y puertos, para montarse ellos en el poder y extender su dominio en las gobernaciones y en el Congreso, como lo desmonta la Corte Suprema de Justicia. Ahora la costa se une, para ser ellos, sin rasgo separatista.
Tigre, la mazorca de AMAZORINOQUIA se desgrana lamentablemente con la pérdida de investidura de ocho de los diez gobernadores. Solamente terminan el período 2004-2007, el médico Pérez en el Guaviare y el abogado Acosta en Arauca. A partir de 2008, los nuevos gobernadores retoman la idea, aunque sin convicción ni liderazgo.
Alcaraván, la pronta recuperación de José Alberto Pérez Restrepo, actual candidato a la Gobernación del Guaviare que fue víctima de un aleve atentado, es saludable para la región. Si él gana las elecciones el próximo 28 de febrero, una de sus banderas será la integración de la macroregión, a partir de construir consensos sectoriales con quienes integran las organizaciones empresariales, étnicas, cívicas y sociales. Es decir, el pacto necesario desde abajo y desde adentro, cuyo ciclo uno, es la integración del Guaviare, aspecto a repetir en cada departamento.
Con él, Tigre, volveremos a ser los portadores del mensaje del manguaré a la marandúa, para que los mensajes ancestrales y la voz del payé, tengan acceso determinante en el poder Nacional, e instauren la refundida armonía entre los derechos del bien común y los derechos del bien individual, forma de preservar dos de nuestras grandes riquezas: La multiculturalidad y la biodiversidad.
miércoles, 17 de febrero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
Sembramos más y exportamos menos
Tigre, al analizar el estupendo trabajo de grado de la economista de Unillanos Mónica Paola Castro Varón, que publica en diciembre de 2009 el Observatorio Económico de la Cámara de Comercio de Villavicencio con el título “Competitividad de las exportaciones e importaciones del Departamento del Meta”… ¿Cómo se explica que si el Meta ocupa el segundo lugar del país en siembra de Palma, el 47% de ella en producción, su exportación es solo del 1.4%? Con la nuez y la almendra (derivados de la Palma) pasa igual, aunque en la coyuntura del 2007, la exportación a Guatemala (Unipalma 87.4% del valor), Honduras y Ecuador alcanzó el 8.94%, siendo Bogotá -que carece de siembras- el principal exportador con el 49.4% y el Cesar con el 41.6%. Sin duda estos registros de exportación de Bogotá, en su mayoría son extraídos del Meta.
Tal hecho, Alcaraván, ocurre por el carácter de economía extractiva, donde el aceite que se produce acá, se exporta con el sello de empresas registradas en otras ciudades, lo cual tiene impacto sobre la base impositiva, la cual también se paga por fuera de este territorio, como seguramente pasa con los hipermercados. Manuelita, es casi seguro que reporta todo a su ciudad de origen en el Valle; Bavaria, que tiene en el Meta a su tercer mercado, lo hace en Bogotá o en Tocancipá.
Se trata Tigre, de una conducta inequitativa, saqueadora, como ocurre con el gas de Apiay, que lo llevan a Bogotá, para no venderlo barato en el Meta, lugar de origen. El crudo pesado de Castilla y de Rubiales, igual lo venden en la costa, pero lo cobran acá como si se transportara hasta allá, para encarecer las obras.
Con la carne ocurre igual, Alcaraván, según la tesis de la colega Mónica Paola: Si el hato ganadero del Meta ocupa el cuarto lugar de ganado en pié… ¿porqué ocupa el último lugar (décimo primero) en exportación de carne en canal? La razón es sencilla, Tigre: Acá hay un frígorífico cuyo gerente vive en Bogotá, sus dueños son de afuera y solo compran a ciertos productores. A ellos les interesa colocar sus exportaciones en la ciudad donde tengan sus oficinas y residencias. Mónica Paola, publica la lista de exportadores y todos son de afuera: Dos de Bogotá, Dos de Barranquilla, dos de Cúcuta y una de Villavicencio (Commerce Meat of Colombia LTDA).
Concluimos con el Tigre que se debe trabajar en la obtención de datos reales de la exportación desde cada territorio de petróleo, de gas y de alcaloides, tarea que es indispensable considerar para que el análisis sea integral. Se registra el impacto de esos productos, pero su producción, distribución y consumo, son vedas obtusas de los datos reales, que atentan contra las autonomías territoriales. Sin duda Alcaraván, que es clave comprobar además, que por los tubos, sale más petróleo que el que registra Ecopetrol. ¡Y vamos a probarlo!
Es preciso resaltar que las tesis de grado generan derechos de autor -el estudiante- y derechos patrimoniales, los cuales en este caso son del Unillanos y de la Cámara de Comercio de Villavicencio, lo cual está reglamentado en la Ley.
Tal hecho, Alcaraván, ocurre por el carácter de economía extractiva, donde el aceite que se produce acá, se exporta con el sello de empresas registradas en otras ciudades, lo cual tiene impacto sobre la base impositiva, la cual también se paga por fuera de este territorio, como seguramente pasa con los hipermercados. Manuelita, es casi seguro que reporta todo a su ciudad de origen en el Valle; Bavaria, que tiene en el Meta a su tercer mercado, lo hace en Bogotá o en Tocancipá.
Se trata Tigre, de una conducta inequitativa, saqueadora, como ocurre con el gas de Apiay, que lo llevan a Bogotá, para no venderlo barato en el Meta, lugar de origen. El crudo pesado de Castilla y de Rubiales, igual lo venden en la costa, pero lo cobran acá como si se transportara hasta allá, para encarecer las obras.
Con la carne ocurre igual, Alcaraván, según la tesis de la colega Mónica Paola: Si el hato ganadero del Meta ocupa el cuarto lugar de ganado en pié… ¿porqué ocupa el último lugar (décimo primero) en exportación de carne en canal? La razón es sencilla, Tigre: Acá hay un frígorífico cuyo gerente vive en Bogotá, sus dueños son de afuera y solo compran a ciertos productores. A ellos les interesa colocar sus exportaciones en la ciudad donde tengan sus oficinas y residencias. Mónica Paola, publica la lista de exportadores y todos son de afuera: Dos de Bogotá, Dos de Barranquilla, dos de Cúcuta y una de Villavicencio (Commerce Meat of Colombia LTDA).
Concluimos con el Tigre que se debe trabajar en la obtención de datos reales de la exportación desde cada territorio de petróleo, de gas y de alcaloides, tarea que es indispensable considerar para que el análisis sea integral. Se registra el impacto de esos productos, pero su producción, distribución y consumo, son vedas obtusas de los datos reales, que atentan contra las autonomías territoriales. Sin duda Alcaraván, que es clave comprobar además, que por los tubos, sale más petróleo que el que registra Ecopetrol. ¡Y vamos a probarlo!
Es preciso resaltar que las tesis de grado generan derechos de autor -el estudiante- y derechos patrimoniales, los cuales en este caso son del Unillanos y de la Cámara de Comercio de Villavicencio, lo cual está reglamentado en la Ley.
Renovación en el poder
El clamor colectivo que se palpa en la base popular, Alcaraván, propugna por un cambio en la manera de gobernar, lo cual implica un relevo de la dirigencia y de la tecnocracia, anquilosadas en perpetuar la dependencia y el centralismo. Eso es cierto Tigre, porque en el Meta algunos cacicazgos han sido derrotados en las urnas por opciones con nuevos perfiles gerenciales. De esa manera ceden el paso los “arieles, leovigildos, agustines, latorres”, aunque sus clones recesivos se quieran reciclar.
En Villavicencio, Alcaraván, el rechazo a una forma excluyente y burda de gobernar se hace real porque hubo chance de opinión libre, la cual escoge a su mandatario,. Otro asunto, es si quien resulta elegido, tiene la capacidad para establecer diferencia a favor del común, frente al cúmulo de alcaldes anteriores, que dieron un concierto plural de minusvalía.
Lo triste, Tigre, es que Raúl Franco “no le ha pegado al perro” y es el Gobernador quien hasta hoy, le salva el grueso pellejo con obras tangibles. La torpeza de él y de su círculo nepótico alrededor de la contratación, puede dilapidar lo que sin duda representa un avance de la democracia representativa metense: La opción popular independiente.
Aclaro, Alcaraván, que estos argumentos, en nada coinciden con los que esgrimen los usufructuarios de los pervertidos mandatos anteriores, que impulsan la derogatoria del mandato, además con un claro sabor a las ya anacrónicas pugnas bipartidistas liberal-conservadora propia de la “patria boba” del siglo XX.
La onda de los nuevos mandatos, Tigre, en correspondencia con la necesidad colectiva, se forja alrededor de quienes en su trayectoria, comprueben que poseen compromiso social, que tienen formación para interpretar los anhelos colectivos, que son aptos para respetar la opinión contraria y que son capaces de convocar e incluir, para resolver temas álgidos del día a día y comprender la gran estrategia.
La escogencia popular, Alcaraván, ya es difícil obtenerla por el efecto “aguacate” de los medios, capaces de hacer ahora mártires o héroes, a quienes hayan ejercido el poder más con pena que gloria.
Renovar, Tigre, implica alejarse del hierro de esos cacicazgos en vez de revivirlos. Parece necio para un conglomerado que ya posee un sector privado en ascenso, unas instituciones académicas consolidadas y un núcleo importante de masa crítica, reciclar desuetos esquemas con sus redes de vociferantes y ávidos áulicos, décadas después de sufrirlos, una y otra vez.
El disfraz está confeccionado con las reivindicaciones partidistas de palabra, Alcaraván, con menciones vacuas a los mártires liberales Uribe Uribe, Gaitán y Galán, exaltando una tradición que prohija en casi 70 años del siglo pasado, el desmadre institucional y cultiva la profundización de la desigualdad en todos los rincones de Colombia. Eso ocurre Tigre, porque esa dirigencia se dedica a acumular capital de origen público para sí, sin que las razones éticas y estéticas que rigen el pacto Estado-Sociedad, ensalcen por el eco positivo de sus acciones, las razones del poder.
En Villavicencio, Alcaraván, el rechazo a una forma excluyente y burda de gobernar se hace real porque hubo chance de opinión libre, la cual escoge a su mandatario,. Otro asunto, es si quien resulta elegido, tiene la capacidad para establecer diferencia a favor del común, frente al cúmulo de alcaldes anteriores, que dieron un concierto plural de minusvalía.
Lo triste, Tigre, es que Raúl Franco “no le ha pegado al perro” y es el Gobernador quien hasta hoy, le salva el grueso pellejo con obras tangibles. La torpeza de él y de su círculo nepótico alrededor de la contratación, puede dilapidar lo que sin duda representa un avance de la democracia representativa metense: La opción popular independiente.
Aclaro, Alcaraván, que estos argumentos, en nada coinciden con los que esgrimen los usufructuarios de los pervertidos mandatos anteriores, que impulsan la derogatoria del mandato, además con un claro sabor a las ya anacrónicas pugnas bipartidistas liberal-conservadora propia de la “patria boba” del siglo XX.
La onda de los nuevos mandatos, Tigre, en correspondencia con la necesidad colectiva, se forja alrededor de quienes en su trayectoria, comprueben que poseen compromiso social, que tienen formación para interpretar los anhelos colectivos, que son aptos para respetar la opinión contraria y que son capaces de convocar e incluir, para resolver temas álgidos del día a día y comprender la gran estrategia.
La escogencia popular, Alcaraván, ya es difícil obtenerla por el efecto “aguacate” de los medios, capaces de hacer ahora mártires o héroes, a quienes hayan ejercido el poder más con pena que gloria.
Renovar, Tigre, implica alejarse del hierro de esos cacicazgos en vez de revivirlos. Parece necio para un conglomerado que ya posee un sector privado en ascenso, unas instituciones académicas consolidadas y un núcleo importante de masa crítica, reciclar desuetos esquemas con sus redes de vociferantes y ávidos áulicos, décadas después de sufrirlos, una y otra vez.
El disfraz está confeccionado con las reivindicaciones partidistas de palabra, Alcaraván, con menciones vacuas a los mártires liberales Uribe Uribe, Gaitán y Galán, exaltando una tradición que prohija en casi 70 años del siglo pasado, el desmadre institucional y cultiva la profundización de la desigualdad en todos los rincones de Colombia. Eso ocurre Tigre, porque esa dirigencia se dedica a acumular capital de origen público para sí, sin que las razones éticas y estéticas que rigen el pacto Estado-Sociedad, ensalcen por el eco positivo de sus acciones, las razones del poder.
martes, 22 de diciembre de 2009
El brinco de cunaguare
El 4 de diciembre de 2009, Tigre, el MEN cita a las 32 Universidades Públicas para distribuir $30.000 millones para investigación, aprobados en el Presupuesto de 2010. En la reunión parece que COLCIENCIAS pretende repartirlo entre UN, UDEA, UIS, UNIVALLE y que ellas organicen el combo regionalizado. Los delegados protestan: Ese es un modelo obsoleto y abusivo. Se trata de un sainete ecuestre, donde solo el jinete cobra regalías, toma para sí los equipos, mejora sus indicadores, coopta a los mejores alumnos, publica y se luce. Pese a ello, ese reparto clientelista y si eco regional se va a hacer.
¿Entonces, Alcaraván, ante ello UNILLANOS define su estrategia basada en implementar el modelo de universidad investigativa? Es correcto, Tigre. La región y la academia requieren con urgencia nuevos aportes de la ciencia, que la protejan de embestidas raponeras y ramplonas. Es preciso dar “el Gran Brinco de Cunaguare”, que los decanta el Asesor de Planeación, lo aprueba el Rector y lo expone ante el MEN el Director del IIOC. Sus mojones son:
UNO, ofertar a corto plazo un paquete de seis doctorados de investigación diseñados acá, con líneas estratégicas genuinas, provistas en la médula de nuestra biodiversidad. Es la praxis perspicaz de la alcaravanidad. DOS, se funda en la perspectiva interior hacia el contexto universal y no al contrario. TRES, se debe vincular para cada caso un experto de las mejores universidades del mundo; es la tigritud. Creemos que la oferta de doctorados que existe en el país tiene cierto sabor mercantilista, al carecer de perspectiva interior. CUATRO, formar la alianza regional de gran nivel, para que la estrategia se realice con las universidades, pero no en, ni desde ellas, para ganar efectividad. Eludir la trama interna es factor de dinámica. CINCO, Unillanos se soporta en el Plan Quinquenal de Inversiones 2010-2014 (insumo derivado del Plan Plurianual de Inversiones del PDI 2005-2020). SEIS, se gestan recursos del presupuesto del 2010, para financiar el diseño de los doctorados. SIETE, se propicia el trámite en consenso -Gobernador y Diputados- para nueva Ordenanza, que suba al 1% de la contratación, los aportes para la “Estampilla Unillanos”.
El Gavilán Pollero, Tigre, es portador de la marandúa del Alcaraván. Se sabe que el 95% de los recursos de investigación sobre la Orinoquia y sobre la Amazonia, son hechos por entes de Bogotá y su eco es de precaria transferencia. Bastaría con sopesar ahora la tenue presencia del Instituto de Biología Tropical Roberto Franco de la UN situado en Villavicencio, lejos de la era de Federico Medem. El MEN y COLCIENCIAS desean perpetuar el sistema desueto del acudiente.
AMAZORINOQUIA, Alcaraván, debe conjurar que el aluvión de consultores golondrinos, propongan migraciones y siembras que poco consultan el sustrato regional. Eso trae engendros tipo Marandúa o su reciclaje la Alta Orinoquia. La torpeza de la UN en el manejo de la Reserva Especial de La Macarena, Alcaraván, empieza cuando en 1971 acaba el PROYECTO ORAM. Cuando en 1989 se retoma, ya es tarde. El desdén de la UN deja al garete a la Sierra de la Macarena que sufre una herida mortal, al cercenarle anillos protectores, claves de ese banco genético, patrimonio de la humanidad. ¿Y quieren con tamaña deuda, seguir jineteando? ¡La pija!
¿Entonces, Alcaraván, ante ello UNILLANOS define su estrategia basada en implementar el modelo de universidad investigativa? Es correcto, Tigre. La región y la academia requieren con urgencia nuevos aportes de la ciencia, que la protejan de embestidas raponeras y ramplonas. Es preciso dar “el Gran Brinco de Cunaguare”, que los decanta el Asesor de Planeación, lo aprueba el Rector y lo expone ante el MEN el Director del IIOC. Sus mojones son:
UNO, ofertar a corto plazo un paquete de seis doctorados de investigación diseñados acá, con líneas estratégicas genuinas, provistas en la médula de nuestra biodiversidad. Es la praxis perspicaz de la alcaravanidad. DOS, se funda en la perspectiva interior hacia el contexto universal y no al contrario. TRES, se debe vincular para cada caso un experto de las mejores universidades del mundo; es la tigritud. Creemos que la oferta de doctorados que existe en el país tiene cierto sabor mercantilista, al carecer de perspectiva interior. CUATRO, formar la alianza regional de gran nivel, para que la estrategia se realice con las universidades, pero no en, ni desde ellas, para ganar efectividad. Eludir la trama interna es factor de dinámica. CINCO, Unillanos se soporta en el Plan Quinquenal de Inversiones 2010-2014 (insumo derivado del Plan Plurianual de Inversiones del PDI 2005-2020). SEIS, se gestan recursos del presupuesto del 2010, para financiar el diseño de los doctorados. SIETE, se propicia el trámite en consenso -Gobernador y Diputados- para nueva Ordenanza, que suba al 1% de la contratación, los aportes para la “Estampilla Unillanos”.
El Gavilán Pollero, Tigre, es portador de la marandúa del Alcaraván. Se sabe que el 95% de los recursos de investigación sobre la Orinoquia y sobre la Amazonia, son hechos por entes de Bogotá y su eco es de precaria transferencia. Bastaría con sopesar ahora la tenue presencia del Instituto de Biología Tropical Roberto Franco de la UN situado en Villavicencio, lejos de la era de Federico Medem. El MEN y COLCIENCIAS desean perpetuar el sistema desueto del acudiente.
AMAZORINOQUIA, Alcaraván, debe conjurar que el aluvión de consultores golondrinos, propongan migraciones y siembras que poco consultan el sustrato regional. Eso trae engendros tipo Marandúa o su reciclaje la Alta Orinoquia. La torpeza de la UN en el manejo de la Reserva Especial de La Macarena, Alcaraván, empieza cuando en 1971 acaba el PROYECTO ORAM. Cuando en 1989 se retoma, ya es tarde. El desdén de la UN deja al garete a la Sierra de la Macarena que sufre una herida mortal, al cercenarle anillos protectores, claves de ese banco genético, patrimonio de la humanidad. ¿Y quieren con tamaña deuda, seguir jineteando? ¡La pija!
viernes, 11 de diciembre de 2009
muela a la corrupción
Cuando visito en 1984 al Fondo de Cultura Económica en ciudad de México, Tigre, guiado por Edgar Quiroga Traslaviña quien labora por esos días en la Contraloría del Distrito Federal DF, me obsequia el libro “La Coima, factor de redistribución del ingreso”. A mi regreso, le doy un ejemplar al Contralor Rodolfo González García, excelente analista económico y hombre con visión de Estado. Pero, Alcaraván, conociendo el genio de “Sócrates” –su apodo en Economía en la UN-, ¿cómo reaccionó? Presentí que mi final como directivo en la CGR, estaba próximo. Pero 15 días después comentamos el libro que le parece agudo y una herramienta clave para un partido omnímodo. Sobre esa secreta teoría redistributiva que funcinaba para el PRI escribí en la revista Economía Colombiana.
Resulta, le dije, que el Partido Revolucionario Institucional PRI en México, con 55 años en el poder, financia a la oposición, coopta intelectuales, distorsiona la información y de revolucionario solo tiene el mote. Ante el copioso muestrario de la corrupción y de las costosas e inocuas instancias de control que catapultan el fenómeno sin curar la enfermedad, la decisión del PRI” es imponer la política pública de desconcentración del poder. Consiste en permitir que en todos los niveles de la administración, el respectivo jefe maneje presupuesto propio para contratar, con un buen margen ganancial para el titular, al cual rotan para que el sistema redistribuya. Todo permitido, sin cotizaciones, sin trabas, sin ruido, sin asustadurías. Todo por encima de la mesa, sin tapujos moralistas. Y así gobiernan, Tigre, 68 años entre 1929 y 1997. El resultado es un México con gran miseria y grandes conglomerados.
La corrupción se origina, Alcaraván, porque el modelo sirve a la minoría, concentrando el ingreso y la riqueza, lo cual deja sin opciones a la mayoría. El efecto demostración, que estudia la Economía, comprueba que la comunidad generaliza ciertas conductas triunfadoras. La exégesis al llamado Rey Midas “don Enrique Cimiento Ilícito”, crea el paradigma: Préstamos bancarios con intereses sobre intereses; detrás del engendro cartel del remate, está él; si se modifica la ley, para expropiar viviendas, él es el promotor. La ruleta es decantada por el gestor empresarial Jorge Meza Correa: Mi dinero me duele y lo defiendo; el dinero social cooperado, nos preocupa pero no tanto, por lo que se le puede “caer”; pero el dinero público, carece de doliente y hay que apañarlo todo. Es la fría ley del modelo. ¿Por qué entonces se persiguen las pirámides, si ellas calcan al sistema financiero?
¿Cómo salir de esa tolvanera, Tigre, si desde la cúspide del poder central se propicia el entuerto, para él legal y justo? En el costal comunitario llegan las fiducias que con extraño candor adjudican alcaldes y gobernadores, luego de premeditadas adulaciones presidenciales… “Ustedes, compatriotas del Meta, tienen en este hombre pulquérrimo, al mejor gobernador del universo…”. Esas frases grabadas se vociferan para que se crea que hay una promesa de la Patria. ¡Que va, dice el determinador, defiéndase como pueda. Que viva el PRI!
Resulta, le dije, que el Partido Revolucionario Institucional PRI en México, con 55 años en el poder, financia a la oposición, coopta intelectuales, distorsiona la información y de revolucionario solo tiene el mote. Ante el copioso muestrario de la corrupción y de las costosas e inocuas instancias de control que catapultan el fenómeno sin curar la enfermedad, la decisión del PRI” es imponer la política pública de desconcentración del poder. Consiste en permitir que en todos los niveles de la administración, el respectivo jefe maneje presupuesto propio para contratar, con un buen margen ganancial para el titular, al cual rotan para que el sistema redistribuya. Todo permitido, sin cotizaciones, sin trabas, sin ruido, sin asustadurías. Todo por encima de la mesa, sin tapujos moralistas. Y así gobiernan, Tigre, 68 años entre 1929 y 1997. El resultado es un México con gran miseria y grandes conglomerados.
La corrupción se origina, Alcaraván, porque el modelo sirve a la minoría, concentrando el ingreso y la riqueza, lo cual deja sin opciones a la mayoría. El efecto demostración, que estudia la Economía, comprueba que la comunidad generaliza ciertas conductas triunfadoras. La exégesis al llamado Rey Midas “don Enrique Cimiento Ilícito”, crea el paradigma: Préstamos bancarios con intereses sobre intereses; detrás del engendro cartel del remate, está él; si se modifica la ley, para expropiar viviendas, él es el promotor. La ruleta es decantada por el gestor empresarial Jorge Meza Correa: Mi dinero me duele y lo defiendo; el dinero social cooperado, nos preocupa pero no tanto, por lo que se le puede “caer”; pero el dinero público, carece de doliente y hay que apañarlo todo. Es la fría ley del modelo. ¿Por qué entonces se persiguen las pirámides, si ellas calcan al sistema financiero?
¿Cómo salir de esa tolvanera, Tigre, si desde la cúspide del poder central se propicia el entuerto, para él legal y justo? En el costal comunitario llegan las fiducias que con extraño candor adjudican alcaldes y gobernadores, luego de premeditadas adulaciones presidenciales… “Ustedes, compatriotas del Meta, tienen en este hombre pulquérrimo, al mejor gobernador del universo…”. Esas frases grabadas se vociferan para que se crea que hay una promesa de la Patria. ¡Que va, dice el determinador, defiéndase como pueda. Que viva el PRI!
jueves, 10 de diciembre de 2009
Orgullo y confianza, remedios contra la deserción
Generar orgullos colectivos, Alcaraván, debería ser la razón sustantiva de las políticas públicas y el objeto de las instituciones de educación. De eso trata el “anticurrie” Bernardo García quien aporta reflexiones respecto al dilema de la inclusión y la exclusión que ocurre en el sistema educativo. La exclusión del 50% de los estudiantes que los había incluido, debe tratarse en sus causas y luego, en sus efectos. Los fenomenólogos al interpretar la deserción como resultados de coyuntura, le echan la culpa al vecino, lo cual Tigre, es perverso. Hoy se recicla la deserción por el asistencialismo y la matonería profesoral, que se suma a factores recesivos de la estructura social.
El debate planteado tantas veces desde aristas filosóficas diferentes, Alcaraván, está latente… ¿Son las instituciones educativas pertinentes en su quehacer? ¿La sociedad tiene una escuela que la piense? ¿La escuela tiene una sociedad que la respalda? ¿La U reduce la desigualdad o la acentúa? ¿La educación proporciona masa crítica y es liberadora en el saber? ¿Formamos solo masas funcionales para el mercado, o para beneficio de la sociedad?
El modelo pedagógico preponderante en los campos de concentración llamados colegios y universidades, Tigre, hace que la hora/nalga, como dice Obed García, siga incólume. Permanecer anclado en lo auditivo de la “dictadura de clases”, riñe con la época y con las tecnologías de la información y la comunicación disponibles.
Alcaraván, en la Universidad quien llega es una óptima opción a formar, cuidar y forjar. Durante su permanencia se le debe garantizar el derecho a ser feliz, a hallarse en el conocimiento, en la colaboración y en la sociedad. Y debe saber que cuando egrese es una mejor persona y un buen profesional al servicio de la sociedad. La conducta institucional, Tigre, debe preñarse de interculturalidad como propósito estratégico y erradicar las pestes de la exclusión, la marginalidad y el racismo, metidos en la médula personal. La inclusión supone el pleno ejercicio del Estado Social de Derecho.
Cada alumno es parte de la sinergia de lo básico de sus anhelos individuales con lo trascendente institucional. Los frenos culturales y de saberes que se evidencien, los debe atender con delicadeza cada institución, para que se canalice con excelencia el potencial juvenil. La mente plástica debe nutrirse además con datos de la coherencia de la institución, de su dinámica académica y de sus logros. El alumno de Unillanos, por ejemplo, debe comprender que existe un énfasis: El modelo investigativo, el cual está definido en el plan de Desarrollo 2005-2020. El alumno debe saber que sus profesores son auténticos maestros. El reto institucional es lograr que lo sean.
Si dejamos ir a un estudiante, será otro Alcaraván sin alcaravanidad, porque no se construyó con él una red de orgullos compartidos, una identidad de pensamiento, un apego atávico a los espacios de ese ciclo feliz de aprendizaje. Si abandona la casa de estudio, quizá sea un Tigre que se olvidó para siempre de la tigritud.
El debate planteado tantas veces desde aristas filosóficas diferentes, Alcaraván, está latente… ¿Son las instituciones educativas pertinentes en su quehacer? ¿La sociedad tiene una escuela que la piense? ¿La escuela tiene una sociedad que la respalda? ¿La U reduce la desigualdad o la acentúa? ¿La educación proporciona masa crítica y es liberadora en el saber? ¿Formamos solo masas funcionales para el mercado, o para beneficio de la sociedad?
El modelo pedagógico preponderante en los campos de concentración llamados colegios y universidades, Tigre, hace que la hora/nalga, como dice Obed García, siga incólume. Permanecer anclado en lo auditivo de la “dictadura de clases”, riñe con la época y con las tecnologías de la información y la comunicación disponibles.
Alcaraván, en la Universidad quien llega es una óptima opción a formar, cuidar y forjar. Durante su permanencia se le debe garantizar el derecho a ser feliz, a hallarse en el conocimiento, en la colaboración y en la sociedad. Y debe saber que cuando egrese es una mejor persona y un buen profesional al servicio de la sociedad. La conducta institucional, Tigre, debe preñarse de interculturalidad como propósito estratégico y erradicar las pestes de la exclusión, la marginalidad y el racismo, metidos en la médula personal. La inclusión supone el pleno ejercicio del Estado Social de Derecho.
Cada alumno es parte de la sinergia de lo básico de sus anhelos individuales con lo trascendente institucional. Los frenos culturales y de saberes que se evidencien, los debe atender con delicadeza cada institución, para que se canalice con excelencia el potencial juvenil. La mente plástica debe nutrirse además con datos de la coherencia de la institución, de su dinámica académica y de sus logros. El alumno de Unillanos, por ejemplo, debe comprender que existe un énfasis: El modelo investigativo, el cual está definido en el plan de Desarrollo 2005-2020. El alumno debe saber que sus profesores son auténticos maestros. El reto institucional es lograr que lo sean.
Si dejamos ir a un estudiante, será otro Alcaraván sin alcaravanidad, porque no se construyó con él una red de orgullos compartidos, una identidad de pensamiento, un apego atávico a los espacios de ese ciclo feliz de aprendizaje. Si abandona la casa de estudio, quizá sea un Tigre que se olvidó para siempre de la tigritud.
pendulaciones de unitrópico
Con el nombre de la “Universidad Internacional del trópico americano” se crea el 16 de marzo de 2001 esta Fundación de carácter mixto, promovida por un núcleo de dirigentes liderados por el Gobernador Jorge Prieto, relata el Alcaraván. La evolución de la oferta académica es notoria en sus ocho años y medio de vida, ha conquistado el afecto de los casanareños y anda en busca de un Rector que pueda guiar la pendulación, desde la penuria financiera al campo del conocimiento.
En el inicio, Tigre, UNITRÓPICO vive de los aportes de Casanare. Pero al correr del tiempo, esa figura se devela contraria al manejo de los recursos públicos, razón por la cual la Gobernación, cierra la golosa llave. La careta de préstamo utilizada es ilegal. Se acude a subir las matrículas, porque tal es la única opción financiera. El Gobierno entonces, crea un fondo de becas y las otorga, pero el recaudo no es dinámico, lo cual se observa como un carrusel, que pone en tela de juicio fiscal, a los funcionarios.
La presión por tapar huecos fiscales, Alcaraván, por chupar rueda en la Gobernación, más la “dictadura de clases” y el devaneo por la fórmula salvadora, deja sin pasado ni horizonte a la investigación y a la extensión, e inestable la dinámica institucional, con lo cual su hermoso y telúrico nombre queda rimbombante y en veremos.
Comparto contigo Tigre, que se debe trabajar sobre dos alternativas. Una, la de ser Universidad Privada y portarse como tal. Hay que quitarle el disfraz de entidad mixta que la tiene en quiebra. Las entidades privadas de educación superior cuyos directivos pasan de ser una rosca de poca monta a una junta clara en el objetivo y en conseguir los recursos privados requeridos. Hay que olvidarse de mamarle plata al gobierno de Casanare como el principal recurso financiero, sin poseer una oferta de contraprestación de altísimo nivel.
La otra alternativa Alcaraván, es la de trabajar en pro de la transformación en Universidad Pública, lo cual requiere un proceso de definiciones, de planificación y de aportes departamentales y locales, a través de la financiación de proyectos de inversión en equipos, infraestructura física. El Rector debe motivar a los parlamentarios de Casanare para presentar un “Proyecto de Ley de Estampilla Unitrópico”, una vez se logre el estatus de Universidad Pública y se posea un Plan de Desarrollo actualizado.
Tigre, Unitrópico podría sobreaguar en el corto plazo, si cohesiona a su directiva en torno a un Rector que sea intérprete idóneo de las políticas sectoriales y con mucha experticia institucional en el área. Ese respaldo, Alcaraván, debe extenderse a la libertad de selección del talento humano que lo acompañe, el cual tiene que ir más allá del clientelismo externo e interno, obvio, si se quiere salvarla del cierre que galopa raudo.
Hay que propiciar el gran salto de cunaguare, defensor astuto e inteligente del terruño y que defiende lo suyo a zarpazos. De lo contrario se refundirá para siempre la utopía de la universalidad del trópico americano, donde sueñan los alcaravanes.
En el inicio, Tigre, UNITRÓPICO vive de los aportes de Casanare. Pero al correr del tiempo, esa figura se devela contraria al manejo de los recursos públicos, razón por la cual la Gobernación, cierra la golosa llave. La careta de préstamo utilizada es ilegal. Se acude a subir las matrículas, porque tal es la única opción financiera. El Gobierno entonces, crea un fondo de becas y las otorga, pero el recaudo no es dinámico, lo cual se observa como un carrusel, que pone en tela de juicio fiscal, a los funcionarios.
La presión por tapar huecos fiscales, Alcaraván, por chupar rueda en la Gobernación, más la “dictadura de clases” y el devaneo por la fórmula salvadora, deja sin pasado ni horizonte a la investigación y a la extensión, e inestable la dinámica institucional, con lo cual su hermoso y telúrico nombre queda rimbombante y en veremos.
Comparto contigo Tigre, que se debe trabajar sobre dos alternativas. Una, la de ser Universidad Privada y portarse como tal. Hay que quitarle el disfraz de entidad mixta que la tiene en quiebra. Las entidades privadas de educación superior cuyos directivos pasan de ser una rosca de poca monta a una junta clara en el objetivo y en conseguir los recursos privados requeridos. Hay que olvidarse de mamarle plata al gobierno de Casanare como el principal recurso financiero, sin poseer una oferta de contraprestación de altísimo nivel.
La otra alternativa Alcaraván, es la de trabajar en pro de la transformación en Universidad Pública, lo cual requiere un proceso de definiciones, de planificación y de aportes departamentales y locales, a través de la financiación de proyectos de inversión en equipos, infraestructura física. El Rector debe motivar a los parlamentarios de Casanare para presentar un “Proyecto de Ley de Estampilla Unitrópico”, una vez se logre el estatus de Universidad Pública y se posea un Plan de Desarrollo actualizado.
Tigre, Unitrópico podría sobreaguar en el corto plazo, si cohesiona a su directiva en torno a un Rector que sea intérprete idóneo de las políticas sectoriales y con mucha experticia institucional en el área. Ese respaldo, Alcaraván, debe extenderse a la libertad de selección del talento humano que lo acompañe, el cual tiene que ir más allá del clientelismo externo e interno, obvio, si se quiere salvarla del cierre que galopa raudo.
Hay que propiciar el gran salto de cunaguare, defensor astuto e inteligente del terruño y que defiende lo suyo a zarpazos. De lo contrario se refundirá para siempre la utopía de la universalidad del trópico americano, donde sueñan los alcaravanes.
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